Transcripción.
Anteriormente discutimos los protocolos de transferencia de audio digital más comunes, entre ellos: AES/EBU, ADAT, S/PDIF y MADI. Una de las grandes ventajas del audio digital es que es mucho menos susceptible a interferencias y distorsión de la señal que es transmitida por un cable. ¿Por qué sucede esto?
Consideremos el siguiente ejemplo: una señal analógica de audio viaja a través de un cable desde una grabadora hacia una consola de mezcla (Figura 14.1). Para este tipo de conexiones se utilizan cables balanceados, los cuales conservan con gran eficiencia la integridad de la señal. No obstante, la más leve modificación en la forma de la onda resultará en un cambio en el timbre del sonido (Figura 14.2).
Figura 14.1: Flujo de señal del primer ejemplo
Figura 14.2: Modificación de la forma de onda de la señal analógica
Consideremos ahora un segundo ejemplo. Una señal digital viaja a través de un cable desde una grabadora digital hacia un convertidor digital-analógico, cuya salida se conecta a la consola de mezcla (Figura 14.3).
Figura 14.3: Flujo de señal del segundo ejemplo
La forma de onda de la señal digital es la de una onda cuadrada (Figura 14.4). Cuando el dÃgito correspondiente en el código binario es uno, la amplitud de la onda alcanza su lÃmite positivo. Cuando el dÃgito correspondiente en el código binario es cero, la amplitud de la onda alcanza su lÃmite negativo. ¿Qué sucede cuando alguna interferencia logra modificar la forma de la onda? Las alteraciones de la forma de la onda no producirán un cambio en el timbre del sonido. Esto se debe a que el convertidor está diseñado para interpretar únicamente dos valores: uno o cero. Cuando la amplitud de la onda varÃa levemente, debido a una interferencia, el convertidor seguirá interpretando que la amplitud es uno o cero, ignorando la modificación de la forma de la onda producida por la interferencia. Como resultado, la señal analógica será reconstruida fielmente a la original.
Figura 14.4: Modificación de la forma de onda de la señal digital
Por esta razón, la transmisión de señales digitales asegura una mayor integridad de la señal de audio que la transmisión de señales analógicas, sobre todo cuando los cables se extienden por decenas e incluso centenas de metros, como suele ser el caso en situaciones de refuerzo de sonido en vivo.
Adicionalmente, existen protocolos digitales que permiten transmitir una gran cantidad de canales en un solo cable. Por ejemplo, un cable multinúcleo analógico de 32 canales posee un grosor considerable (Figura 14.5). Por el contrario, un solo cable coaxial con un grosor menor a un centÃmetro es capaz de transmitir 64 canales de audio digital.
Figura 14.5: Grosor de un cable multinúcleo de 32 canales vs grosor de un cable coaxial
Al estar en un concierto, sin duda hemos visto estructuras metálicas que se extienden sobre el suelo desde el escenario hasta el área en la cual se encuentra el ingeniero FOH (Figura 14.6). Su función es proteger los gruesos cables multincúleo que comunican el escenario con el FOH, los amplificadores con los parlantes del PA, entre otros. Al utilizar cables con transmisiones digitales, la necesidad de estos dispositivos se reduce considerablemente, pues las conexiones entre el escenario y el FOH no requerirán de cables multinúcleo analógicos.
Figura 14.6: Rampa de protección de cables
En esta lección conoceremos dos de los principales métodos de transferencia de audio digital en la actualidad, los cuales brindan grandes ventajas con respecto a sus contrapartes analógicas. Dichas ventajas se vuelven más claras en situaciones de refuerzo de sonido en vivo, o bien en estudios que desean una mayor flexibilidad en el ruteo de las señales entre distintos puntos del edificio.