Transcripción
La potestad que el productor tenga para tomar acciones con credibilidad depende de que su comportamiento sea congruente en todo momento. En este aspecto, es crucial comportarse profesionalmente, ya que, de otra forma, la posición de liderazgo no se puede desarrollar con credibilidad.
Examinemos algunas de las cualidades más sobresalientes que presenta un productor profesional o, en términos generales, cualquier profesional en esta industria.
Trato respetuoso
Un verdadero profesional trata con respeto a todo su equipo de trabajo y a las personas a su alrededor. Esto, sin importar si está tratando con el personal de seguridad o limpieza, con secretarios, recepcionistas, asistentes, ingenieros, ejecutivos, músicos, artistas o el dueño de una compañía discográfica. El profesional trata a todos como sus iguales y nunca diría intencionalmente algo que fuera hiriente o irrespetuoso. Sabe que cada persona tiene una historia y merece reconocimiento por sus esfuerzos para formar parte de esta industria tan competitiva. El profesional reconoce y agradece los esfuerzos que hacen las personas a su alrededor. Se siente honrado por el privilegio de su posición y toma acciones para asegurarse de que todos en el estudio lo sepan.
Puntualidad
Parte de reconocer el esfuerzo de cada persona incluye respetar su tiempo. Además, sabiendo que el tiempo es dinero, el profesional no solo está a tiempo, sino que llega temprano consistentemente. En caso de que sepa que no va a llegar a tiempo, llama por adelantado para asegurarse de que todos los implicados están conscientes de la situación y toma acciones para que el flujo de trabajo continúe de la mejor manera posible. Además, ofrece un tiempo estimado y realista para su hora de llegada.
Mente abierta
El profesional tiene la mente abierta hacia nuevas ideas y sabe admitir que su opinión no siempre es la mejor o la más acertada. En lugar de discutir sobre el valor de una idea, está dispuesto a intentar lo que se le sugiere, ya que comprende que esto forma parte del proceso creativo del proyecto. Ninguna idea es demasiado descabellada como para no ser, al menos, tomada en consideración.
El bajista Paul Ill, al trabajar como músico de sesión, tiene una actitud ejemplar en este aspecto. Asume que las personas a cargo de una sesión podrían tener objetivos que él desconoce. Continúa diciendo:
" Si por ejemplo, quisieran usar una reverberación de Radio Shack en mi bajo, probablemente diría 'Excelente, nunca antes he intentado algo así. Hagámoslo'."
Figura 4.4. Paul Ill: mente abierta
De la misma manera que tiene la mente abierta a todo tipo de ideas, el profesional presenta sus ideas respetuosamente. No impone sus opiniones, sino que solicita con respeto. Algunas personas se comunican mediante frases como:
"Tiene que hacerlo de esta manera", "Tiene que tocarlo así", "Tiene que cantar así".
Contrario a esto, el profesional ofrece sugerencias, como por ejemplo,
"¿Podemos intentar hacerlo así, para ver si funciona?"
"Me gusta cómo lo cantó, pero tratemos ahora de esta otra manera y después escuchamos ambas, para decidir con cuál nos quedamos"
Responsabilidad ante los errores
Un profesional reconoce sus errores, omisiones o equivocaciones. Asume la culpa, propone soluciones y acepta las consecuencias.
Concentración
La concentración es sumamente importante. El profesional siempre se encuentra, en todo momento, enfocado en la música. Cuando está en un ensayo, concierto o sesión de grabación, su mente está 100% enfocada en la tarea en cuestión, buscando obtener los mejores resultados posibles. No está, por el contrario, pensando en sus problemas personales, eventos sociales o cualquier otro factor distractor. Asimismo, sabe que mantener la concentración es uno de los hábitos más efectivos, para tener un buen rendimiento al trabajar “contra reloj” o bajo presión.
Además, esta concentración implica que el profesional se toma su trabajo con seriedad y compromiso, sabiendo la diferencia entre los momentos para enfocarse y los momentos para bromear o amenizar.