Transcripción
Consideremos el siguiente ejemplo. Se desea evaluar un dispositivo de audio de manera auditiva y subjetiva. No obstante, nunca será posible escuchar un solo componente. Todo sistema de audio tendrá que tener un conjunto de componentes básicos, como un generador de señal o fuente de sonido; un procesador de señal, en algunos casos; algún tipo de amplificador y algún transductor, como un parlante o audífonos. Lo que escuchamos es la señal con la coloración de cada componente en el flujo de señal, no solamente la señal con la coloración del dispositivo que deseamos evaluar.
Figura 5.2. Flujo de señal de un sistema de audio para evaluación subjetiva
Para superar este inconveniente, podríamos alimentar una señal de audio a la entrada del dispositivo y utilizar instrumentos de medición para evaluar su señal de salida inmediatamente, en los terminales de salida del dispositivo. De esta manera, aislamos el dispositivo por evaluar y observamos únicamente su efecto en la señal. No obstante, esta prueba es meramente técnica y de medición, no es una evaluación auditiva.
Señales de prueba vs de programa
Probablemente, hemos visto a profesionales del sonido en vivo utilizar ruido blanco, ruido rosa u ondas sinusoidales de frecuencias específicas, para calibrar sus sistemas de audio. Este tipo de señales se denominan señales de prueba.
Audio 5.1. Ruido blanco
5.1.mp3
Audio 5.2. Ruido rosa
5.2.mp3
Audio 5.3. Ondas sinusoidales de 100Hz, 500Hz, 1kHz, 2kHz, 5kHz, 10kHz, 15kHz y 18kHz
5.3.mp3
La principal ventaja de las señales de prueba es que permiten balancear fácilmente los niveles de salida y ajustar la ecualización necesaria para compensar las irregularidades del espacio acústico. Su principal desventaja es que no se asemejan a los sonidos reales que emitirá el sistema de PA, denominados “señales de programa”.
Consideremos el siguiente ejemplo. La salida principal de una consola de mezcla se conecta a un ecualizador gráfico estéreo, cuya salida se conecta al power amp que a la vez alimenta un par de parlantes suspendidos sobre el escenario, en un auditorio. Debido a las irregularidades en el posicionamiento de los músicos y dispositivos en el escenario, en el stage set y los objetos dentro del auditorio, se escucha una diferencia entre el sonido del parlante derecho y el del parlante izquierdo.
Figura 5.3. Ilustración del ejemplo
En primer lugar, podríamos considerar mover los parlantes. Esto puede ayudar, pero no es una solución definitiva. En este punto, el ingeniero de sonido en vivo decide utilizar el ecualizador gráfico, para compensar la diferencia, en la respuesta de frecuencias de cada parlante, en su entorno acústico.
Para esto, alimenta un parlante con ruido rosa y monitorea el sonido del espacio con un micrófono calibrado y un analizador de espectro. Luego, utiliza el ecualizador gráfico para compensar las irregularidades en la respuesta de frecuencias del espacio. Finalmente, repite el proceso con el segundo parlante, de tal manera que la respuesta de ambos tiene un margen de error de 1dB en todas las frecuencias.
Figura 5.4. Respuestas de frecuencias en el cuarto y configuración del ecualizador gráfico
Para sorpresa del ingeniero, cuando el sistema de PA emite señales de programa, sigue habiendo diferencias entre cada parlante ¿A qué se debe esto?
Pues bien, en primer lugar, debemos mencionar que la calibración del sistema se llevó a cabo con un solo parlante emitiendo sonido a la vez. Cuando ambos parlantes emiten sonido, hay una interacción de fase entre las ondas emitidas por ambos, las cuales no han sido tomadas en cuenta.
Adicionalmente, la mayoría de ecualizadores desfasa levemente las frecuencias que se han procesado. Debido a que el procesamiento es distinto en cada canal, los desfases de cada parlante serán diferentes.
Más adelante, discutiremos técnicas específicas para la calibración de sistemas de audio.