Según las circunstancias del venue, el contacto directo con
los miembros de la audiencia mediante acciones como mirar fijamente a los ojos,
permitirá al artista obtener de ellos un grado mayor de compromiso,
participación y éxito. Por supuesto, lo anterior puede ser más o menos difícil
dependiendo del venue utilizado.
En venues pequeños, como conciertos íntimos o privados,
es fácil ver a cada individuo presente en la pequeña sala. En estas situaciones
la comunicación individual y directa es sencilla. Por otro lado, en venues más
grandes, es difícil establecer una relación y conexión personal y directa
debido a las distancias entre el artista y la audiencia. A menudo, la audiencia
simplemente luce como un mar de cabezas expectantes; podría ser posible
distinguir la primera fila, pero más allá sería una tarea muy difícil. Otro factor
importante es el impacto de las luces, las cuales pueden transmitir la
sensación de que el artista se encuentra frente a un gran espacio oscuro. De
esto deducimos que el desafío en este tipo de ambientes es precisamente crear
una sensación cercana e íntima para la multitud. ¿Cómo se logra esto?
Para crear una conexión emocional con una multitud, es
vital considerar la importancia de la comunicación visual. Como parte de un
proceso de entretenimiento exitoso, Mindi Abair, Lance Abair y Ross Cooper
consideran la comunicación visual como más que solamente buscar o escanear el
público con la mirada. Se trata de ver y reconocer individuos de una forma
interactiva y relacional. Se relaciona con gestos físicos como asentimientos de
cabeza, guiños, olas, entre otros.
Artistas como Paul McCartney o Bruce Springsteen han
tenido conciertos donde se han dirigido a la parte de atrás del público, o a
las gradas superiores, buscando una forma de que todos se sientan involucrados.
Son ejemplos de artista que saben comunicarse con su público, y hacerlo parte
del espectáculo. A continuación, analizaremos algunos pasos para ayudar al
artista a involucrar a su audiencia:
Paso 1
Naturalmente, es imposible conocer a cada persona de la
audiencia antes de subirse al escenario, por lo que es necesario seleccionar
algunos individuos estratégicamente de entre el público. Dicho grupo de
personas será con quienes el artista se comunicará de uno a uno.
La idea es que, antes de comenzar el espectáculo, el
artista “divida” el espacio ocupado por la audiencia en varias secciones. ¿Por
qué antes? Porque una vez en el escenario, es posible que no se pueda ver a
todo el público por motivo de la iluminación. El artista solo debe buscar un
punto desde el cual sea invisible para la audiencia, y observarla. La
información obtenida puede ser útil; por ejemplo, si los balcones del fondo de
la sala están vacíos, conviene saberlo antes de pedirle a la gente en esos
balcones que cante.
Una vez definidas las secciones, el artista escoge una persona
ubicada en el centro de cada sección. Debido a que desde más lejos es más
difícil identificar una cara, es preciso seleccionar a una persona con rasgos
sumamente particulares y fáciles de reconocer, tales como un cabello rojo
fuerte, un sombrero con forma particular o un suéter de colores brillantes. Es
recomendable seleccionar a las personas objetivo al comienzo del espectáculo,
una vez que el artista sepa con qué tipo de multitud está tratando y el nivel
de emoción en ese momento. Otro detalle importante es seleccionar a personas
que parezcan estar involucradas activamente con el espectáculo, a fin de ayudar
al artista a tener un nivel de intensidad alto y acorde al de la audiencia.
Paso 2
Según Mindi Abair, Lance Abair y Ross Cooper, existen
dos factores que afectan el orden que el artista se dirige a las personas o
secciones clave del público.
- Las secciones delanteras son libres.
Su proximidad al escenario permite que los miembros de la audiencia participen
más activamente del espectáculo. En cualquier público, las primeras filas se
sienten automáticamente parte del espectáculo, por lo que sentirán un vínculo
muy cercano al artista.
- Las secciones posteriores requieren
más atención ya que la distancia inicial dificulta que la audiencia se sienta
parte del espectáculo. En este caso, se requiere un compromiso más activo de
parte del artista a lo largo del espectáculo a fin de mantenerlos entretenidos.
Teniendo esto en cuenta, resulta inteligente comenzar
el espectáculo enfocándose en la parte trasera del público. Debido a la
proximidad de las filas o secciones delanteras, la conexión se puede producir
de forma casi automática, por lo que es recomendable dirigirse y motivar a la
audiencia de atrás hacia adelante. Por supuesto, esto no quiere decir que el
artista no pueda crear su propio orden de comunicación, lo importante es cubrir
toda la audiencia a lo largo del espectáculo.
Paso 3
Una vez identificada la audiencia y establecida la
comunicación con ella, es el momento de sorprender y deleitar haciéndolos
sentir importantes. El artista comienza eligiendo como objetivos de su atención
la parte trasera o central del público; en ese momento, la comunicación
comienza; las miradas directamente a los ojos de cada persona y la realización
de algún gesto corporal activo son excelentes ideas. De esta forma, el artista
transmite a la audiencia que está enfocado en ella, que le gustan y que desea
participar con ellos en una experiencia única. Cuando ellos reaccionan
adecuadamente, el artista expresa reconocimiento y aprecio. Después de esto el
artista puede moverse según la dirección que desee brindar al espectáculo,
siempre procurando un flujo natural, y no forzado o mecánico.
A continuación
analizaremos las razones por las cuales la comunicación directa funciona:
- Cuando
el artista interactúa con las personas de la audiencia, usa un estilo de
comunicación activo y personal que es recibido de forma calurosa por la
iniciativa del artista de entrar en el mundo de su público. Si, por el contrario,
el artista se dirige a la audiencia sin ningún contacto visual o compromiso, se
sentirá distante y ensimismado. Según algunos teóricos, la comunicación
individual exitosa cimenta el vínculo entre el intérprete y cada miembro de la
audiencia.
- Una
vez que se han repasado las personas clave de cada sección, se repite el
proceso. Ahora la audiencia sabe que estás enfocado en ella.
- Para
la tercera vuelta, el artista ya se habrá metido al público “en el bolsillo”, y
se hayan sumamente comprometidos con el espectáculo. Si continúan así hasta el
final, el concierto o presentación será todo un éxito.
- La
clave para no ser olvidado por el público es no olvidarse de ellos.
Keynotes
- Es imposible conocer a cada persona de la audiencia antes de subirse al escenario, por lo que es necesario seleccionar algunos individuos estratégicamente de entre el público.
- Debido a la proximidad de las filas o secciones delanteras, la conexión se puede producir de forma casi automática, por lo que es recomendable dirigirse y motivar a la audiencia de atrás hacia adelante.
- Cuando la audiencia reacciona adecuadamente, el artista expresa reconocimiento y aprecio.
Reto
Realiza una búsqueda rápida en YouTube de conciertos
en vivo donde el artista motiva o se dirige específicamente a diferentes
secciones o segmentos del público. Analiza la respuesta recibida a fin de
identificar si fue favorable para el flujo del espectáculo. Justifica tus
opiniones.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
La audiencia es un grupo de personas dispuestas a vivir
una experiencia emocional significativa. El artista debe canalizar ese deseo y
cristalizarlo en la experiencia que ellos desean. Mediante una comunicación
asertiva, el artista será el conductor de un evento relevante y establecerá una
conexión emocional efectiva con su público. Por supuesto, este resultado
redundará en beneficios para sí mismo como artista y profesional de la
industria del entretenimiento.