Transcripción
La ecualización es uno de los pilares de la
masterización, y por lo tanto, uno de los aspectos más delicados. Al iniciar
una sesión y escuchar el material por primera vez, es conveniente preguntarnos:
¿Cuánta ecualización es conveniente
aplicar?
¿Qué tipo de balance tonal se debe aplicar?
¿Cómo se sabe cuando se ha aplicado
suficiente o excesiva ecualización?
Para hallar las respuestas a estas y otras
interrogantes, analicemos algunos criterios que nos pueden ayudar a ecualizar
efectivamente durante la masterización.
Criterio
1. Uso de referencias: preparación
Antes de comenzar con la ecualización de un
proyecto, es recomendable realizar una sesión de escucha crÃtica de las
referencias proporcionadas por el cliente. Al hacerlo, se obtiene un punto de
referencia para el balance y el tratamiento de frecuencias que es necesario
aplicar, asà como un punto de comparación al cual volver después de iniciada la
sesión de masterización.
Criterio
2. Cantidad de EQ
Por lo general, en el ambiente de
masterización no es debido agregar más de 3 dB de ganancia en cualquier tipo de
filtro. Si percibimos necesario aplicar este tipo de aumento, podrÃa ser un
indicador de que la canción necesita regresar al proceso de mezcla. Los
parámetros adecuados para incrementos de ganancia en ecualización van desde
fracciones de un decibel, hasta 2, o 3 como máximo. En el ámbito profesional,
aplicar un aumento superior a 3dB es motivo para llamar al ingeniero de mezcla
para informarle que debe remezclar el material.
Esto se debe a que la aplicación de
parámetros agresivos de ecualización implica beneficiar un aspecto y a la vez
perjudicar otro, lo cual no sólo es indeseado, sino que es innecesario. Un par
de pequeños ajustes en la remezcla pueden significar un mundo de diferencia
antes de iniciar la fase de ecualización durante la masterización.
Criterio
3. Comparación antes/después de EQ
El propósito principal de la masterización
es balancear y optimizar el sonido de una mezcla, pero esto no necesariamente
significa aumentar el volumen de una banda de frecuencias. Debemos tener
presente nuestra tendencia psicoacústica a confundir el aumento de volumen con
la optimización de sonido. Una manera sencilla de hacerlo, es emplear las
funciones de la consola de masterización para equiparar el nivel del material a
la entrada de la consola y el de la señal de salida post ecualización. Otras
aplicaciones digitales ofrecen funciones similares, como por ejemplo T-Rack S
de IK-Multimedia, con su comparación
A/B que permite compensar los niveles incrementados a fin de juzgar con certeza
si la ecualización está teniendo un resultado enriquecedor.
Figura 9.1. T-Racks
Criterio
4. Comparación global
Finalmente, a nivel macro podemos apreciar
si la ecualización que hemos aplicado al masterizar una canción es apropiada,
comparándola con todas las otras canciones del proyecto. Es importante hacerlo
porque uno de los objetivos primordiales de la masterización es generar un
sonido cohesivo entre todas las pistas de un mismo álbum. La experiencia de
escucha debe generar la sensación de que todas las canciones forman parte de un
mismo concepto. De este modo, el sonido de las otras canciones nos puede
proporcionar criterios para ecualizar la canción que estemos trabajando
actualmente, y conforme avanzamos a lo largo de las canciones del álbum, dichos
criterios se acumulan hasta delimitar con claridad las decisiones de
ecualización que son aceptables, y las que no lo son. Esta es una de las
caracterÃsticas de una masterización profesional: ofrecer el mismo balance
tonal a lo largo de todas las canciones del álbum.
Conclusiones
Como hemos logrado vislumbrar, la
ecualización durante la masterización abarca dos rangos, el detallado, en las
fracciones de un decibel de ganancia; y el global, en la cohesión tonal de
todas las canciones juntas. Por este motivo, el ingeniero debe contar con un
oÃdo y un criterio desarrollados, que le permita tomar las decisiones para
procesar correctamente cada mezcla y sin generar sonoridades conflictivas con
lo que realmente necesita cada canción para alcanzar su máximo potenicial.
Reto
Importa dos
mezclas del mismo proyecto a un software de masterización y ecualiza cada una
con el propósito de obtener un sonido global coherente entre las dos, y
aplicando cambios de ecualización inferiores a 3 dB.