Transcripción
Además de contar con un sistema de
monitoreo calibrado, la percepción de nivel de los sistemas de masterización se
debe controlar, calibrando los niveles de ganancia que se pueden acumular a lo
largo de la cadena de procesamiento. Lo cual genera algunas preguntas:
¿Cómo se establecen los niveles operativos
de procesamiento en los estudios de masterización?
¿Cuál es un rango aceptable?
¿Existe un estándar dichos niveles?
Niveles
operativos
Uno de los aspectos más subestimados en la
integración de sistemas de alta resolución, es el nivel operativo, o nivel nominal
del sistema, que es el nivel medido a la salida del sistema cuando todos los
dispositivos de la cadena de procesamiento se encuentran activos. Toda cadena
de procesamiento para masterización requiere ser calibrada a un nivel de
referencia determinado. No existe un estándar para realizar esta calibración,
pero por lo general, y especialmente cuando se incorporan equipos analógicos,
es recomendable emplear niveles bajos, debido a que esto permite obtener un
headroom amplio a lo largo de toda la cadena de procesamiento, y así se
garantiza un sonido limpio y transparente. Al mismo tiempo, emplear un nivel
nominal bajo reduce las posibilidades de generar distorsión en el producto
final al aumentar la ganancia de salida de los dispositivos. Esto le da espacio
al ingeniero para experimentar y detectar los niveles de salida combinados
entre los dispositivos del rack analógico que permiten obtener diferentes tipos
de saturación controlada. Recordemos que el paradigma moderno de producción
tiende en contra de los loudness wars, de manera que si se desea escuchar más
fuerte los resultados obtenidos para identificar detalles o detectar problemas,
siempre se puede recurrir al monitoreo con audífonos, o al aumento del nivel de
la salida de monitoreo, en lugar de aumentar la ganancia de salida de los
dispositivos en la cadena de procesamiento.
Calibración
de dispositivos analógicos
Aprendamos cómo llevar a cabo la
calibración de la cadena de procesamiento, pero primero, delimitemos algunos
conceptos en el dominio de la calibración analógica.
● El rango dinámico es la
totalidad del nivel utilizable que podemos extraer de un dispositivo, desde el
nivel mínimo hasta el más estruendoso, incluyendo la saturación o distorsión
que puede generarse al máximo nivel de salida de la unidad.
● En la sección inferior del
rango dinámico, se encuentra el piso de ruido, que es el nivel al cual el
sonido propio de la unidad excede el nivel del audio entrante.
● Al extremo opuesto del rango
dinámico se encuentra el punto de clipeo, que es el nivel al cual se produce
una distorsión tal, que la señal no es utilizable
● Ligeramente más abajo, tenemos
el nivel de línea, que equivale a +4 dBu en equipo de audio balanceado
profesional.
● Finalmente, el rango entre
dicho nivel de línea referenciado a +4 dBu y el punto de clipeo, es lo que se
conoce como headroom
Figura 7.10. Rangos de
nivel para calibración
En este ámbito, la calibración consiste en
identificar el nivel de línea referenciado a +4dBU. Se obtiene conectando un
voltímetro a la salida del dispositivo, y modificando el nivel hasta que el
voltímetro indique 1.228 voltios, lo cual equivale a conectar la salida a un
medidor VU y modificar el nivel de del dispositivo hasta obtener el valor 0 VU.
Para lograr lo anterior, es necesario calibrar el medidor VU de salida al nivel
nominal deseado. El objetivo, en la calibración para masterización, es que la
combinación acumulada de todos los dispositivos en la cadena de procesamiento
ofrezca una salida de 0VU. Como sabemos, el headroom inicia a 0VU, de modo que
cuando más bajo sea el nivel nominal, más headroom tendremos. Después de
definir el nivel nominal, trabajar manteniendo un nivel de 0VU nos permite
manejar los controles de nivel de los dispositivos del rack dentro del rango
del headroom y con la garantía de que no se generará ninguna distorsión a la
salida. En la figura podemos ver un medidor VU calibrado a -20 dBFS. De este
modo, al observar el medidor VU durante la masterización y ver la aguja en
cero, sabremos que el nivel sumado de la cadena de procesamiento equivale al
nivel de salida que hemos calibrado en el medidor.
Figura 7.11. Medidor VU -
calibración a -20 dBFS
Al calibrar el medidor con el nivel
nominal, podremos conocer la combinación de parámetros que produce 0VU, y
obtenemos un criterio del rango que tenemos para trabajar con uno o varios
dispositivos analógicos sin distorsionar la señal.
Recomendaciones
de nivel
No existe un estándar para el nivel
operativo de referencia de una cadena de procesamiento de masterización, pero
lo que sí es seguro, es que emplear niveles operativos cerca del punto de
clipeo no hace más que deteriorar el audio. Debemos evitar que el nivel
operativo esté cerca de 0 dBFS.
Analicemos un ejemplo. Si empleamos un
nivel de referencia de -8 dBFS para 0 VU, esto nos permite un headroom
estrecho. Por otra parte, si seleccionamos un nivel nominal más bajo, como por
ejemplo -20 dBFS, obtenemos un headroom más amplio. Un factor para evitar
trabajar cerca del nivel 0 dBFS, es que muchos circuitos de amplificación con
nivel de línea presentan una no-linealidad sumamente grave al acercarse al
punto de clipeo, pero ofrecen una señal limpia con solo agregar un par de
decibeles de headroom.
Todos estos criterios nos proporcionan
información importante para determinar el nivel nominal para calibrar el
medidor VU del sistema y así definir los rangos operativos de nivel de nuestra
cadena de procesamiento, lo cual, combinado con el uso de medición LU para
definir los rangos de volumen de salida, nos permite obtener una noción
mesurada para gestionar las etapas de ganancia al agregar procesamiento durante
la masterización. No es posible ofrecer un estándar específico para los niveles
operativos, por dos motivos principales. Primero, el rango dinámico de la
música cambia entre diferentes proyectos. Y segundo, cada estudio de
masterización incorpora diferentes cadenas de procesamiento. Inclusive, en el
mismo estudio se podrían emplear diferentes flujos de señal dependiendo de la
configuración de sus patchbays o routers, tanto analógicos como digitales.
Tomando en cuenta todo lo anterior, la
premisa es doble. Primero, utilizar un nivel nominal bajo, alrededor de -20
dBFS, que permita un mínimo de 5 a 10 dB de headroom,
a fin de evitar la distorsión no lineal generada a los extremos superiores del
rango dinámico; y segundo, optimizar la transparencia del sistema para que los
cambios de tono obtenidos sean totalmente controlables.
Reto
Calibra el
medidor VU de un sistema de mezcla o masterización, preferentemente que sea un
medidor VU analógico. Emplea diferentes niveles nominales y modifica las etapas
de ganancia de los dispositivos de procesamiento hasta identificar el rango de
headroom que ofrecen diferentes niveles nominales.