Transcripción
La administración de proyectos como su nombre lo indica, permite el desarrollo de los proyectos desde la concepción de la idea, hasta la etapa de mantenimiento del proyecto. Es común que las personas tiendan a ver los proyectos como una sola cosa, sin embargo, los proyectos deben ser divididos en etapas para realizar una consecución ordenada del mismo.
Por lo tanto, la administración de proyectos facilita la identificación de las fases del proyecto, lo que a su vez permite crear secciones pequeñas del proyecto, lo cual permite un monitoreo eficiente de la culminación de cada uno de estos componentes. Analicemos a continuación las seis etapas de los proyectos:
• Fase de iniciación.
• Fase de definición.
• Fase de diseño.
• Fase de desarrollo.
• Fase de implementación.
• Fase de seguimiento.
Cada una de estas fases, está enfocada en el desarrollo de una parte del proyecto, por lo tanto, es necesario conocer a profundidad el alcance de cada una de estas fases.
Fase de iniciación
Esta es la fase inicial del proyecto, está compuesta por la idea, por lo que es necesario realizar una exploración y elaboración del proyecto. El objetivo primordial de esta fase, es la de evaluar la viabilidad del proyecto.
En esta fase, también se debe examinar al encargado o encargados de desarrollar el proyecto y si estos tienen la capacidad y competencia necesaria para poder desarrollar el mismo. Asimismo, en caso que el proyecto sea de inversión, es necesario que se indiquen propuestas económicas relacionadas al proyecto, a fin de que los inversionistas puedan contar con proyecciones financieras del proyecto.
Algunas de las interrogantes que se deben plantear durante esta etapa son:
• ¿Por qué este proyecto?
• ¿Es este proyecto viable?
• ¿Quiénes son los posibles socios del proyecto?
• ¿Cuáles deberían ser los resultados?
• ¿Cuáles son los límites de este proyecto?
En esta etapa del proyecto, es válido decir no, ya que, hay que considerar todas las posibilidades incluyendo aquellas que puedan generar problemas en las fases subsiguientes. Todas las personas involucradas se convierten en teoría en socios del proyecto, por lo que es necesario que todos estén de acuerdo en el tipo de proyecto que se desarrollará, incluyendo:
1. Proyectos de investigación y desarrollo.
2. Proyectos para el desarrollo de conceptos o prototipos.
3. Proyectos para el desarrollo de un producto terminado.
La elección de un tipo de proyecto particular y terminar sus resultados. Por ejemplo:
• Un proyecto de investigación o desarrollo permite la examinación de la viabilidad técnica de una aplicación.
• Un proyecto que desarrolle un prototipo, el resultado será la entrega de las funcionalidades de la aplicación, sin embargo, se debe extrapolar para las funcionalidades que le puedan dar los clientes finales del producto.
• En caso que el proyecto consista en la entrega de un producto final, es necesario considerar aspectos como el mantenimiento, instrucciones y la operación de la aplicación.
La mayoría de los malentendidos que se puedan presentar en el desarrollo de un proyecto, se generan por que las personas que se encuentran inmersas en el proyecto no están claras en estos asuntos. Es decir, el cliente puede estar a la espera de un producto completo y funcional, mientras que los miembros del equipo de desarrollo del proyecto piensan que están desarrollando un prototipo. Otro escenario se puede presentar cuando el inversionista cree que se está desarrollando un software, pero el equipo de desarrollo se encuentra en un proceso de estudio técnico para verificar la viabilidad.