Transcripción
Antes de
proceder a lo que es el bienestar del consumidor, es necesario definir el
concepto mismo de bienestar, para conocer qué es lo que se entiende exactamente
por dicha palabra.
Aunque todo el mundo tiene una opinión más o menos cercana
del significado de la palabra bienestar, su concepto es difícilmente definible.
Así, en el diccionario de María Moliner encontramos la siguiente definición:
“Estado en el que se está bien, sin padecimiento, con salud, energías, entre
otros. Por lo tanto, la definición de bienestar puede ser equivalente a
felicidad, alegría y satisfacción.” Vemos, por tanto, cómo tienen cabida en el
concepto de bienestar, factores tanto materiales como inmateriales.
También se puede definir bienestar como el estado vital de
una persona que está satisfecha con la vida que tiene, que experimenta con
mucha frecuencia emociones positivas, y disfruta de una salud física y psíquica
ajustada a las propias expectativas. El bienestar es sobre todo subjetivo, pues
depende de la percepción subjetiva que la persona tiene de su vida. Se refiere más que todo a lo que las
personas piensan y sienten acerca de sus vidas, así como a las conclusiones
cognitivas y afectivas que ellos alcanzan, cuando evalúan su existencia.
A partir de estos conceptos, el bienestar estaría definido
por el grado de satisfacción de las necesidades de los individuos. Sin embargo,
estas necesidades se corresponden con elementos psicológicos y sensaciones
humanas, por lo que es prácticamente imposible obtener una medida exacta del
bienestar. Pese a esto, es posible realizar aproximaciones que impliquen una
determinada cuantificación de esta variable. En ese sentido, la aproximación al
término de bienestar puede realizarse a través del estudio del grado de
satisfacción de las necesidades humanas, donde se mide tanto aspectos
cuantitativos como cualitativos, siendo estos últimos los de más difícil
medición.
Cuando nos
referimos al bienestar del consumo, hablamos de poder consumir aquello que se necesite, tener la libertad
para elegir entre lo que
el mercado ofrece y utilizarlo conveniente y satisfactoriamente. Asimismo, depende más que todo del
nivel adquisitivo de la población, y de la variedad de servicios y productos
que, institucional y comercialmente, se oferten en el mercado. También depende de
la información disponible, tanto en tamaño como en calidad, así como del grado
de libertad con que los consumidores manifiesten sus conductas de compra.
El consumo es imprescindible para la sociedad, puesto que le
brinda bienestar. Pero a su vez, el consumo tiene un lado que podría considerarse
negativo, ya que incluye las conductas patológicas y conflictos emocionales
mencionados anteriormente. Para reducir los efectos negativos e indeseables del
consumo, la psicología brinda algunas principales medidas que son reducir el
sufrimiento y facilitar el desarrollo de las personas.
Todos los consumidores, ya sea de clase media o baja, buscan la
satisfacción de sus necesidades. Para lograrlo, existen cuatro formas:
·
El
cuidado personal, el cual cobra mayor relevancia a medida que se acelera la
vida cotidiana con un exceso de trabajo y actividades. La alimentación
saludable, los centros de bienestar y los productos de cuidado personal serían
respuestas de consumo.
·
Búsqueda
de nuevas experiencias a través del turismo y los deportes extremos, con la
finalidad de encontrar superación, aventura y liberación de la rutina
cotidiana.
·
Desarrollar
y fortalecer relaciones interpersonales, entre estas, pareja, amistades y
familia. Se manifiesta en momentos para compartir, regalos, viajes sociales,
entre otros.
·
Demostrar
el éxito y expresar valores personales, así como la individualidad. Productos
de marcas reconocidas ligados a la apariencia personal, accesorios, automóviles
y tecnología son lo que el consumidor desea proyectar en la sociedad.
El bienestar del consumidor es un
concepto multidimensional, ya que se destacan la clase personal y relacional.
Para conocer más a profundidad y tener una noción del bienestar del consumidor,
se necesita examinar cuatro aspectos importantes y su significado: la salud, el
hedonismo, la espiritualidad y las relaciones.
La
salud
Llegar a un concepto específico de lo
que significa “salud” es difícil, ya que existen diversos aspectos, condiciones
y conductas que actualmente abarcan este concepto. Se puede definir como “ausencia
de enfermedad”. También es
considerado como un estado completo de bienestar físico, mental y social, no
solo como carencia de afecciones o enfermedades. Realmente, existen muchos tipos de
interpretaciones surgidas para entender la salud y que se han añadido a otras
dimensiones, como la social, la laboral y la espiritual.
sí como el conocimiento de lo que es
la salud se ha vuelto más amplio e integral, también se ha ampliado, en
cantidad, variedad y trascendencia, la gama de conductas que podrían
considerarse saludables. Ejemplos de conductas saludables son el ejercicio
físico, alimentación balanceada, estilo de vida que disminuye las emociones
negativas y propicia las positivas, tener un cumplimiento cabal de los
tratamientos médicos, entre otros
La
conducta de consumo expresa una concepción de salud. Cualquier acto de consumo
podría ser una señal más o menos directa del bienestar de las personas. Por
ejemplo, cuando una mujer decide ir a la peluquería, muchas personas pensarán
que es un acto vanidoso; sin embargo, además del cuidado personal, esta acción
refleja la importancia de la apariencia personal para sí misma, y contribuye a
su bienestar físico y espiritual.
La
alimentación es la conducta de consumo que más directamente se ve reflejada en
la forma de tener salud. Todas las personas consumen los alimentos que
consideran mejores para sí mismas, pero a la vez, buscan que esta elección sea acorde
con sus valores acerca del bienestar y cuidado personal. En la actualidad, se
impone como una tendencia el comer sanamente; cuándo lo haces, lo cual se
refiere al horario; cómo lo haces, lo cual habla de las porciones, y qué debes
consumir, es decir, los tipos de alimentos.
Por
otro lado, encontramos el mundo de la comida rápida, la cual puede ser considerada
como conveniente, pues ofrece una solución viable y de rápida preparación de
servicio para la ingesta, lo cual, por lo ajetreado y apurado como se vive
actualmente, es sumamente apreciado por los consumidores. Debido a estas
causas, ha crecido de forma acelerada la demanda de comida rápida. Esto explica
el éxito de negocios que ofrecen un menú rápido y saludable y, por supuesto, el
planteamiento de propuestas afines al menú tradicional de muchos
establecimientos.
Consumo hedonístico
El
consumo hedonístico es todo lo relacionado con aspectos sensoriales, fantásticos
y emocionales, los cuales despiertan la experiencia de uso de productos o
servicios dirigidos a la obtención de placer. El enfoque al consumo hedonístico
ha sido considerado opuesto al utilitario, ya que se basa en la emoción y la
interacción.
El
placer tiene un carácter multisensorial; por ejemplo, el placer olfativo de una
perfumería, el auditivo de un concierto o el táctil de una tela natural.
Además, los estímulos pueden ser percibidos de manera simultánea, es decir, por
medio de experiencias en las que intervienen todos los sentidos al mismo
tiempo.
La espiritualidad
Se
entiende por este término las creencias, actitudes, prácticas y tradiciones del
ser humano. Puede asociarse con las religiones, cultos y rituales. En el ámbito
del comportamiento del consumidor, se refleja como la búsqueda de la felicidad
a través del consumo.
Se
han realizado estudios que demuestran que las experiencias espirituales
permiten reducir el deseo de consumo conspicuo, o sea, el que se hace con la
finalidad de crear sentimientos de prestigio, status alto y confort.
En
tiempos recientes, la búsqueda de la espiritualidad ha reclamado su dimensión en
el mercado, mediante la oferta de numerosas opciones para el consumidor, quien
busca aliviarse de la presión cotidiana y “encontrar su ser” o “recorrer caminos”.
Las relaciones sociales
Se
refiere a toda aquella interacción que existe entre las personas, teniendo en
cuenta las normas sociales y pautas culturales. La interacción y la relación
con otras personas son uno de los aspectos más necesarios para la vida humana.
Gracias a este tipo de actividad, se pueden crear grupos sociales, los cuales
tomarían el rol de motor principal para el desarrollo y la transmisión de la
cultura.
El
reto de las empresas ante la importancia de las relaciones es identificar,
incluso desde el punto de vista etnográfico, la pertenencia, aspiración y forma
de interacción de grupos específicos. Conocer en cuáles grupos sociales
participan los consumidores es un factor clave para comprender y acercarse al
mercado, así como desarrollar marcas con fuerte contenido relacional.
Este estudio de los cuatro aspectos
importantes relacionados con el bienestar propone una transformación en el
análisis y estudio del comportamiento del consumidor, el cual va de lo necesario
y útil a lo material, es decir, el consumo visto como un medio para lograr un
fin superior. Además, hace clara
la idea de que las personas no compran por lo que es en sí el producto, sino
por su significado y el aporte que da a su estilo de vida.