Así como el dibujo fue y es de gran utilidad para comunicar un mensaje, es un alivio que ya no se necesite tanto tiempo y habilidad para producir una imagen. En vez de tardar horas haciendo un dibujo, hoy en día es posible obtener una imagen específica en solo segundos. ¿No es esto maravilloso?
El 19 de agosto de 1839, Louis Daguerre hizo público que podía fijarse la imagen de la cámara oscura por la propia luz. Desarrolló un material fotosensible capaz de registrar imágenes. En ese entonces, el proceso era bastante lento y pesado, se requería de media hora a una hora para tomar una fotografía. Sin embargo, para las personas de esta época, eso no importaba porque ahora era posible reproducir paisajes, retratos, edificios y más sin necesidad de habilidades artísticas manuales, tales como dibujo, grabado o pintura. Desde entonces, ese acontecimiento marcó un antes y un después en la historia, aunque requirió algo de tiempo antes de que la fotografía fuese popular.
Figura 1.1 Louis Daguerre
Ahora, para nosotros se volvió algo tan común como respirar. Las fotos están en todas partes, y no se necesita conocimiento para tomar una fotografía. Se ha tornado algo tan corriente, que no hemos notado cómo nos ha ayudado desde nuestros primeros años de vida. Sin las fotografías, no sabríamos cómo es realmente la luna a menos que fuésemos astronautas, no sabríamos cómo es el resto del mundo únicamente siendo viajeros, no podríamos conocer cómo es nuestro cerebro a no ser que fuésemos cirujanos, y mucho menos, no sabríamos cómo fueron nuestros antepasados. Si no tuviésemos alguna de esas profesiones, ¿cómo demostraríamos al mundo que así es? Sería difícil. Incluso, podría suceder que olvidásemos los momentos que alguna vez disfrutamos.
La fotografía también nos muestra eventos que jamás pudiésemos observar con el ojo humano, a no ser que detuviésemos el tiempo, pues dichos eventos son muy lentos o muy rápidos. Un ejemplo de esto es el recorrido de una bala, el impacto de una gota cuando cae al agua, la gama de luces de colores que deja un carro, entre otros. Nos permite ver objetos microscópicos como los ojos de una mosca o la textura de una tela. Por estas razones, la fotografía se ha convertido en una herramienta casi imprescindible para la ciencia, la tecnología, la educación, la cultura, la política, el deporte, la religión, la historia, la geografía y la arquitectura. El desarrollo de estas reas se expande gracias a la fotografía.
¿Somos conscientes del impacto que ha tenido, tiene y tendrá la fotografía en nuestras vidas? Vivir en esta época nos hace afortunados, ya que es una época en donde la fotografía ha avanzado exponencialmente, gracias a la creación de múltiples cámaras, técnicas, trucos y reglas que nos permiten mejorar nuestra perspectiva, y ver más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.
Así como en las habilidades artísticas manuales necesitamos un lápiz para dibujar, también para fotografiar se necesita de uno. Si nos remontamos a la raíz del vocablo “fotografía”, nos daremos cuenta que esta se deriva de dos palabras griegas, la palabra “fotos” que significa luz, y grafía” que significa escribir. Entonces, “fotografía” literalmente significa, “escribir con luz”. En su sentido tradicional, se refiere a escribir con luz sobre una superficie fotosensible. Esta puede ser una película fabricada con una capa de sustancias sensibles a la luz, lo que conocemos como negativo, o puede ser un sensor electrónico que es sensible a la luz. En ambos casos, la luz graba o escribe una imagen sobre esta superficie, y esta imagen queda archivada de forma permanente por un procesamiento químico, en el caso de una cámara clásica, o por un procesamiento electrónico, en el caso de un sensor electrónico en una cámara digital.