Transcripción
Además de que cobrar las regalías de un lanzamiento puede ser complicado para el productor, existe otro factor agravante: la garantía cruzada, también conocida como cross collateralization, por su nombre en inglés. Cuando el artista ha lanzado otros álbumes bajo el mismo contrato discográfico, y uno o más de estos no han sido exitosos, el productor del nuevo lanzamiento podría enfrentar dificultades complicadísimas para cobrar sus regalías, pese a que su disco se venda bien.
Figura 12.15. Regalías y garantía cruzada.
El principio es simple. Cuando se lanzan varios álbumes bajo el mismo contrato, la compañía discográfica utiliza los ingresos de las ventas de cada uno, para recuperar la inversión global. Veamos un ejemplo, conservando los parámetros del ejemplo del video anterior. En este caso, el primer álbum vendió 50000 unidades y recuperó solamente $30.000, de los $200.000 otorgados por la discográfica, para implementar el proyecto. El déficit es de $170.000.
Figura 12.16. Cuenta del artista: álbum 1
El productor de este primer lanzamiento no tiene derecho a cobrar regalías, ya que las ventas no lograron recuperar el adelanto pagado.
Figura 12.17. Productor: álbum 1
Ahora, adelantemos el tiempo y agreguemos las cifras del segundo álbum al análisis. En este caso, el lanzamiento fue muy exitoso y logró generar $300.000, lo cual cubre la deuda del artista y genera un excedente de $100.000.
Figura 12.18. Cuenta del artista: álbum 2
Examinemos la cuenta del productor de este segundo álbum. En este caso, es sumamente favorable, ya que generó $40.000 en ganancias, por regalías.
Figura 12.19. Productor: álbum 2
Sin embargo, al incorporar las cifras del primer álbum a la cuenta del artista y realizar la sumatoria, aún existe un déficit de $70.000.
Figura 12.20. Artista: cuenta consolidada
He aquí el origen del conflicto para el productor. El artista debe $70.000 a la discográfica y $40.000 al productor. Este es el motivo por el cual todo productor debe negociar muy cuidadosamente el pago de sus regalías, al trabajar con artistas que tienen álbumes previamente lanzados al mercado, bajo el mismo contrato discográfico.
Figura 12.21. Comparación de las cuentas
En este punto, la única opción que tiene el productor es perseguir al artista para cobrarle, lo cual puede ser un proceso lento y sumamente complicado. Además, esto incluye disputas legales, en algunos casos.
Pero entonces, ¿cuál es la solución?
El productor debe actuar proactivamente antes de iniciar la producción del proyecto, e identificar si un álbum no se vendió bien. Al hacer esto, gana la ventaja de llevar el tema a la mesa de negociación con el objetivo de que sea la discográfica, y no el artista, quien se responsabilice de pagar las regalías al productor. Sin embargo, las discográficas normalmente no aceptan este tipo de condición. Por lo tanto, el abogado del productor debe negociar ferozmente, para lograr que dicha condición sea incluida en su contrato.
Efecto dominó
Si la discográfica acepta pagar las regalías del productor, ¿de dónde salen estos dineros? El dinero para cubrir tal déficit, por lo general, se deduce del adelanto del artista de su próximo álbum. Continuando con el ejemplo anterior, el artista debería $112.000 dólares en total, con la diferencia de que este dinero no saldría de su bolsillo, sino de las regalías de su contrato discográfico.
Bajo tal premisa, el artista ingresaría a la producción de su tercer álbum, necesitando balancear estos $112.000 y la inversión de la discográfica. Los $40.000 del productor se deducirían de su adelanto, con lo cual el déficit equivaldría a $270.000. Dicho tipo de situación podría ser desalentador para el artista, ya que después de un álbum sumamente exitoso, su cuenta permanece con un serio déficit, y su adelanto para el próximo álbum queda reducido.
Figura 12.22. Cuenta del artista
El productor debe enfrentar estas situaciones de manera asertiva, pero a la vez teniendo conciencia de que el artista podría estar pasando por serias dificultades económicas.