Transcripción
En algunos casos, el artista cruza la barrera para dedicarse a la producción. Existen dos escenarios opuestos en los que esto ocurre. En el primero, el artista sin experiencia en producción desea producir su propio proyecto, y en el segundo, el artista experimentado toma la decisión de utilizar los conocimientos adquiridos para ayudar a otros artistas a producir su material.
Figura 6.10. De artista a productor
Estos son solamente dos escenarios extremos, sin embargo existe un sinfín de posibilidades intermedias. Examinemos algunas.
El fin de muchas carreras
En un extremo tenemos a los artistas sin experiencia que producen su primer proyecto. Este proyecto se convierte en un laboratorio donde se comenten muchos errores y se aprende muchísimo. Sin embargo, este tipo de proyectos, presenta numerosas carencias. Veamos algunas:
• El sonido resultante por lo general es de baja calidad
• Las composiciones son autocomplacientes, seleccionando las canciones sin aplicar criterios apropiados.
• La preproducción y el planeamiento son deficientes o inexistentes.
• Se generan numerosos atrasos y obstáculos financieros.
• La fecha de lanzamiento se prolonga indefinidamente
Al involucrarse tan activamente en la producción, la persona obstaculiza el desarrollo de su carrera artística, en algunos casos provocando un fin prematuro de ésta.
Auto producción
Por un sinfín de razones, numerosos artistas intentan producir sus propios proyectos. En algunos casos, los se incurre en esta práctica al carecer de recursos para contratar los servicios de un productor o querer ahorrar dinero; en otros, el artista piensa que su experiencia artística basta para ser capaz de producir su material discográfico.
Los artistas que se aventuran a producir su propio proyecto deben contar con músicos de sesión y un ingeniero de muchísima confianza. Además, aquellos aliados a una discográfica, deben negociar cuidadosamente y obtener su apoyo por escrito.
Numerosos artistas incurren en esta práctica, como por ejemplo, Ben Harper con su producción Diamonds on the inside.
Figura 6.11. Ben Harper: Diamonds on the inside
Este tipo de artistas se enfoca en aprender lo máximo posible al trabajar con otros productores, y desarrollan las relaciones con los músicos de sesión e ingenieros, para formar sus propios equipos de trabajo en el futuro.
Riesgo: perspectiva
Un artista que produce su propio material, por lo general se involucra en varios procesos: composición, arreglo instrumental, selección de músicos, planeamiento administrativo, cálculo de presupuestos, planeamiento de sesiones de grabación, interpretación vocal en el estudio, y muchas otras más. Este involucramiento excesivo provoca una pérdida de objetividad y afecta la capacidad de tomar decisiones efectivamente.
El riesgo más grande que corre este tipo de artistas es perder la perspectiva. Al tomar el rol de liderazgo en el estudio y dictar las pautas en el planeamiento e implementación del proyecto, estos artistas se exponen a caer en ciclos de obsesión, o búsqueda de perfección.
Coproducción
Algunos artistas eligen un punto medio, al involucrarse en la producción parcialmente, y sin abandonar su rol artístico. Esto se conoce como coproducción. Artistas como Daron Malakian de System of a Down, o Sully Erna de Godsmack incurren en esta práctica, brindando apoyo a sus productores musicales.
Figura 6.12. Daron Malakian - System of a Down (izquierda)
Figura 6.13. Sully Erna - Godsmack
Este tipo de artistas reconocen la importancia de contar con el productor, ya que aporta su criterio para escuchar, analizar y darle dirección al proyecto, además de cubrir todas las responsabilidades administrativas, que tienen poca relación con el flujo creativo.