Los primeros momentos del artista frente a su público son
vitales. La forma en como se desenvuelva tendrá un impacto directo en el
desarrollo y continuidad del espectáculo, generando una experiencia emocional
perdurable.
Para los teóricos Mindi Abair, Lance Abair y Ross
Cooper, los primeros diez segundos del artista sobre el escenario son cruciales
para ganarse al público. La forma de caminar en el escenario es de vital
importancia, ya que transmite a la audiencia quién es el artista y qué es
importante. Si el artista ingresa al escenario mirando inicialmente a otros
miembros de la banda y su equipo, transmite uno de los dos siguientes mensajes:
primero, que el artista es más importante que la audiencia; o segundo, que el
artista está ignorando a la audiencia. Por otro lado, si el artista ingresa al
escenario mirando inmediatamente al público, se transmite la impresión de
querer conocer a todo el mundo inmediatamente. Como resultado, el público se
siente importante y, en última instancia, aumenta su simpatía por el artista.
La mejor forma de prepararse para subir al escenario es
alistar el equipo necesario para una fácil y rápida utilización. De esta forma,
el artista conserva la libertad de ver al público desde el primer paso en el
escenario y comenzar así el espectáculo de la manera más personal y efectiva
posible.
Posteriormente, el artista debe continuar caminando en
el escenario como si fuera el dueño y estuviera en su hábitat natural, transmitiendo
confianza y éxito. Por supuesto, debido a que la gente generalmente no quiere mucho
a los engreídos, es necesario con confundir confianza con arrogancia. La gente
quiere seguir a personas seguras de sí mismas y que demuestren una actitud
ganadora. No olvidar el poder de una sonrisa, debido a su poder para transmitir
seguridad y entusiasmo.
Según Abair y Cooper, una de las dificultades para
explicar la mejor manera de conocer al público es que los estilos de
interpretación sobre el escenario pueden ser notoriamente diferentes entre sí. Por
ejemplo, la banda KISS sale al escenario utilizando una iluminación y
pirotécnica intrincada, mientras que artistas como Norah Jones opta por un
estilo más íntimo, discreto y cercano entre la música y la letra. Aunque se
trate de dos ejemplos totalmente contrastantes, son completamente correctos
para cada interpretación. Una banda de Metal, con su imagen de poder y
autoridad, debe establecerse como tal, así como el íntimo cantautor que debe
crear su ambiente cálido y suave para facilitar la conexión emocional con sus
canciones. Lo importante acá es considerar como el artista pretende conocer a
la audiencia. En todo caso, debe hacer una declaración de identidad lo mejor
posible, estableciendo pronto su personaje dentro de la narrativa del
espectáculo.
El control del espectáculo es un concepto simple que
define el éxito o fracaso del artista sobre el escenario. El artista debe
transmitir la sensación de estar a cargo, aunque sea el público quien paga las
entradas. Desde el momento que pisa el escenario por primera vez, el mensaje se
debe transmitir claramente controlando la sensación general del espectáculo, el
contenido, la cantidad y calidad de la interacción con la audiencia, incluso el
ritmo del espectáculo.
Keynotes
- Los primeros diez segundos del artista sobre el escenario son cruciales para ganarse al público.
- La mejor forma de prepararse para subir al escenario es alistar el equipo necesario para una fácil y rápida utilización.
- Desde el momento que pisa el escenario por primera vez, el mensaje se debe transmitir claramente controlando la sensación general del espectáculo, el contenido, la cantidad y calidad de la interacción con la audiencia, incluso el ritmo del espectáculo.
Reto
En tu opinión y según tu criterio, describe la forma
adecuada de iniciar una presentación en vivo en los siguientes géneros
musicales:
- Jazz
- Blues
- Rap
- Funk
- Country
- EDM
Expón los argumentos necesarios para justificar tus
puntos.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Todo espectáculo
en vivo posee un flujo con sus altas y bajas a nivel de intensidad, a los
cuales el artista debe corresponder en su interacción con la audiencia. Cuando
lo hace de forma correcta, es capaz de dirigir a la audiencia en la experiencia
del concierto y ayudarle a potenciar la conexión emocional establecida.