A finales del siglo XIX e inicios del siglo
XX, las partituras eran el medio estandarizado para la explotación de los
derechos de una obra musical. En ese entonces, y aún en tiempos anteriores, el
publisher era una función parecida a la de un bibliotecario que guarda
partituras. Sin embargo, la profesión experimentó un cambio acorde debido al
avance de las tecnologías de grabación y reproducción de música.
En la actualidad, el publisher cumple la
principal función de maximizar la explotación de los derechos de una canción.
Sin embargo, es posible que un artista o artist manager no comprendan del todo
la forma en que un publisher puede ayudar a generar ingresos a partir de una
canción, o la poderosa fuente de ingresos que la composición de canciones puede
ser. Por este motivo, examinaremos brevemente algunos escenarios en los que el
artista puede ganar dinero a fin de ofrecer una perspectiva rentable para el
artista y su carrera.
El día a día de un publisher, o
una compañía de publishing, transcurre a través de acciones muy específicas: encontrar
y desarrollar canciones con el potencial de convertirse en un éxito, dedicar
incontables horas a escuchar grabaciones, cambiar letras, retocar canciones,
reasegurar compositores y cualquier otra acción destinada a encontrar la
canción perfecta. Lo anterior incluye tareas de corte más administrativo, tales
como atender una aparente avalancha de llamadas telefónicas, atender contratos,
administrar licencias, enviar y recibir memorándums, cartas y declaraciones
contables relacionadas con las finanzas de las canciones cuyos derechos posee.
La industria del publishing existe
porque es rentable, lo cual se evidencia al considerar la totalidad de
escenarios bajo los cuales se pueden obtener ingresos por la administración de
los derechos de una canción. Tan solo para adquirir una idea, Frascogna y
Hetherington aportan las siguientes situaciones:
- En cada venta de la
grabación de una canción, el compositor y publisher ganan dinero.
- En cada interpretación de
una canción a través de un medio de comunicación, sea televisión, cine o radio,
el compositor y el publisher ganan dinero.
- En cada partitura de una
canción vendida, el compositor y el publisher ganan dinero.
- En cada aparición de la
canción en algún medio de difusión como una película, un comercial, o una
interpretación en vivo, el compositor y el publisher ganan dinero.
185-03_1102_ilu01. Vías de ingreso
para el compositor y el publisher
En cuanto al porcentaje asignado a
cada uno, la tarifa estándar es 50 – 50, es decir, el 50 por ciento de las
ganancias para el compositor y el 50 por ciento para el publisher. En todos los
casos, la responsabilidad de recolectar el dinero derivado de regalías,
administración de licencias y otros rubros, y su posterior pago al compositor,
corresponde al publisher.
La composición de canciones puede
ser un negocio rentable para el artista. Frascogna y Hetherington indican que,
si bien es cierto que existe la tendencia de que los artistas compongan sus
canciones, es un hecho que muchos artistas exitosos no componen sus canciones,
necesitan material más adecuado para sus producciones, o incluso, consagrados
cantautores buscan ocasionalmente canciones compuestas por otras personas. Según
el estilo o temática de las producciones de cada artista, estos buscarán
canciones, sean propias o de otros compositores, congruentes con su estilo. Son
numerosos los casos de artistas que, antes de alcanzar renombre, se destacaban
por la calidad de sus canciones las cuales eran interpretadas por otras
personas; a modo de ejemplo podemos mencionar a Bruno Mars y Sia.
185-03_1102_ilu02. Rentabilidad de
la composición de canciones
La necesidad de canciones en la
industria moderna es un hecho, especialmente en géneros como el Pop. Ejemplo de
esto tenemos boy bands como Backstreet Boys quienes obtienen sus canciones de
una amplia lista de compositores, lo cual queda evidenciado al analizar la
lista de compositores de su álbum DNA, del 2019. A continuación, repasaremos la
lista de canciones junto a sus compositores:
- Don´t Go Breaking My Heart: sus compositores son
Stuart Crichton, Jamie Hartman y Stephen Wrabel.
- Nobody Else: sus
compositores son Ryan Ogren, Nick Bailey, Ari Leff, Emily Warren y Gamal Lewis.
- Breathe: sus compositores
son Ryan Ogren, Nick Bailey y Brandyn Burnette.
- New Love: sus compositres son Elof Loelv, Jake Troth y
Erik Hassle.
- Passionate: sus compositores son Mitch Allan, Andy
Grammer, Lindy Robbins y Louis Schoorl.
- Is It Just Me: sus
compositores son Ian Kirkpatrick, Lindy Robbins y Alexander “Xplicit”
Izquierdo.
- Chances: sus compositores son Zach Skelton, Casey
Smith, Fiona Bevan, Ryan Tedder, Geoff Warburton, Shawn Mendes y Scott Harris.
- No Place: sus compositores
son Brett James, Joshua Miller y Troy Verges.
- Chateau: sus compositores
son Stuart Crichton, Stephen Wrabel, Michael Pollack, James Newman y Cole
Citrenbaum.
- The Way It Was: sus compositores son Stuart Crichton,
Garrison Starr y Justin Jesso.
- Just Like You Like It: sus compositores son Ross
Copperman, Josh Kear y Dustin Lynch
- OK: sus compositores son Stuart Crichton, Joe
Kirkland, James Newman y Jason Allen.
185-03_1102_tab01. Lista oficial
de canciones y compositores del álbum DNA, de Backstreet Boys
Al analizar la lista anterior, nos
percatamos que en un solo álbum tienen créditos más de treinta compositores. El
ejemplo nos demuestra que la industria musical continúa requiriendo buenas
canciones, por lo que los compositores prolíficos y talentosos tienen todo un
nicho de mercado para explotar.
Enfocarse en la composición de
canciones para hacer contactos y avanzar en la industria musical puede ser una
de las estrategias implementadas por el artist manager para impulsar la carrera
de su artista.
Keynotes
- El día a día de un publisher transcurre a través de cualquier acción destinada a encontrar la canción perfecta.
- En el publishing, la tarifa estándar es 50 – 50, es decir, el 50 por ciento de las ganancias para el compositor y el 50 por ciento para el publisher.
- Muchos artistas exitosos no componen sus canciones, necesitan material más adecuado para sus producciones, o incluso, consagrados cantautores buscan ocasionalmente canciones compuestas por otras personas.
Reto
Busca y detalla al menos
tres (3) álbumes donde la mitad de sus canciones, o más, hayan sido compuestas
por un compositor que no es el artista.
Tiempo disponible: 30 minutos.
ConclusiónLa composición de
canciones puede ser un oficio rentable, así como una de las estrategias
implementadas en plan de carrera. Con talento, creatividad, diligencia y
especialmente mucho esfuerzo, puede ser la clave que llevará la carrera del
artista al siguiente nivel.