En diversas
producciones no se cuenta con los servicios de un coach musical profesional, sin embargo, las dificultades
interpretativas siempre están a la orden del día, ante tales dificultades, el
productor se pregunta:
¿Puedo tomar el rol del coaching?
Analicemos las implicaciones
relacionadas con dicho escenario.
El rol del productor
El productor musical es el responsable del proyecto, su
responsabilidad cubre los aspectos técnicos, administrativos, musicales y
humanos; de modo que, ante la ausencia de un coach en el equipo, es necesario que tenga el criterio suficiente
para decidir objetivamente si tomar el rol de coach es una buena decisión.
Productor como coach:
análisis de viabilidad
Es necesario que productor esté enterado de las expectativas
y necesidades del artista. Además, creará un ambiente propicio para que se exprese
con libertad y adquiera el estado anímico necesario y cumpla con el objetivo de
realizar una interpretación de calidad frente al micrófono., en algunos casos
la misma interpretación es el obstáculo para obtener una grabación óptima.
¿Cómo se resuelve dicha situación si no hay un coach presente?
Dicha pregunta es el dilema con el que se enfrenta el
productor cuando el cantante es el mayor impedimento para grabar las voces de
una canción. Es posible resolverlo de dos maneras: mediante técnicas de
producción o mediante coaching.
Técnicas de producción
Las técnicas de producción generan un cambio en las circunstancias para
influenciar las acciones del intérprete, por ejemplo, si el artista canta con
poco volumen, el productor aumentará el nivel de sus audífonos para influenciar
su percepción y hacer que cante con mayor fuerza; y si el cantante está
nervioso, el productor reducirá las luces del estudio para crear un ambiente
más relajado e íntimo. Existe un sinfín de técnicas de este tipo y requieren
que el productor conozca al artista, para idear soluciones creativamente sin
que el artista las solicite. El propósito es crear un ambiente cómodo para que
el intérprete tome sus propias decisiones con respecto a la técnica
interpretativa. Si dichos métodos fallan, la opción restante es recurrir al coaching.
Productor como coach
Para proporcionar coaching, el
productor primero analiza si cuenta con el conocimiento y experiencia
necesarios. De otro modo, se arriesga a obtener un sonido indeseado en la
grabación, perder la confianza del intérprete o afectar su salud al dar
consejos que fuercen sus limitaciones físicas o psicológicas. Es imperativo que
procedamos con discreción para hacernos las siguientes preguntas:
¿Poseo la perspicacia
auditiva para identificar cuál es la raíz del problema interpretativo?
¿Conozco lo suficiente
al intérprete para identificar si el problema se debe a una dificultad motriz o
anímica?
¿Mis conocimientos de
lectura musical me dan la posibilidad de analizar la partitura para identificar
si el nivel de dificultad requerido es superior al nivel técnico del
intérprete?
¿Tengo los
conocimientos de teoría musical para comunicar asertivamente las áreas de
mejora en la interpretación?
¿Conozco la mecánica
funcional del instrumento musical?
¿Tengo experiencia con
el instrumento para explicar posibles soluciones de técnica interpretativa?
¿Comprendo la reacción
o repercusiones físicas o psicológicas que tendrá el intérprete después de los
consejos que le daré?
¿Tengo los medios
técnicos para realizar demostraciones interpretativas que el cantante o
ejecutante imite?
Interrogantes similares dan la posibilidad de definir
inequívocamente si estamos en condición de ejecutar la labor de coaching, lo que es muy común cuando el
intérprete está en los inicios de su carrera musical. Es necesario mencionar
que una de las habilidades más importantes en el productor para ejercer el rol
de coach, es tener el conocimiento sobre
técnicas de interpretación vocal y ejecución instrumental.
Reto
Responde el cuestionario incluido en el análisis de viabilidad
para ejercer el rol del coaching
desde la perspectiva del productor musical. Identifica tus áreas de fortaleza y
mejora para establecer un plan de investigación y aprendizaje que te permita
ejercer el rol apropiadamente.
Comparte tus resultados en vKonnect y tu vPage.
Tiempo recomendado: 30 minutos
Cierre
Cuando el productor musical se
comporta con previsión y criterio, la sesión de grabación es exitosa. El
artista necesita un apoyo durante la ejecución de su performance y el productor tiene la posibilidad de convertirse en un
colaborador clave al inspirar al intérprete y lograr juntos un sonido
impecable. Actuar como coach siempre
es una opción para el productor pero es necesario tomar la decisión con
conocimiento de causa y sabiendo que cualquier error impactará negativamente al
proyecto y al intérprete. Por medio de la confianza, la motivación, la solidez
en el conocimiento musical y la cooperación, el productor realiza una labor exitosa
y consolida su rol liderazgo en el proyecto musical.