Transcripción
¿Qué especificaciones debemos respetar al
masterizar material para iTunes?
La tienda iTunes es una de las entidades
más prominentes de la distribución en línea alrededor del mundo. Analicemos
algunos de los factores más importantes para garantizar la integridad del
material que se distribuye en esta plataforma.
AAC:
el formato de iTunes
El formato AAC es el estándar en las
plataformas Apple Music y iTunes Store. Este formato compite con Mp3, generando
archivos de la misma calidad pero con una ventaja: al configurar la exportación
con el mismo bitrate que el empleado en una exportación a Mp3, el archivo AAC
resultante es 30% más pequeño. Para que un archivo de música sea compatible con
las plataformas de Apple, debe ser codificado en formato AAC, a 256 kpbs
Constant Bit Rate y con la frecuencia de muestreo configurada a 44.1 kHz. Este
proceso es realizado por iTunes, de modo que, nos favorece saber las
especificaciones a fin de tomar decisiones de masterización que sean
congruentes con ellas.
Mastered
for iTunes
Por otra parte, la tienda iStore acepta archivos en alta resolución para codificarlos
al formato conocido como MFiT, o Mastered
for iTunes. Para tener acceso a esta codificación, se debe entregar
archivos con una calidad de 96kHz y 24 bits. Además, para que los archivos sean
elegibles para destacar con este formato en la tienda de Apple, deben ser
trabajados por un estudio de masterización certificado, y la codificación MFit
es realizada por Apple, no por el ingeniero.
Analicemos algunas recomendaciones para que
el proceso de masterización ofrezca un sonido
óptimo al ser codificado para su distribución en Apple Music y iTune
Store
Nivel
A su salida, el codificador AAC de iTunes
tiende a generar niveles ligeramente superiores, en comparación al archivo
original. Por este motivo, no se recomienda codificar archivos con niveles
extremadamente cercanos a 0 dBFS. Si por ejemplo, tomamos un archivo
sobrecomprimido con niveles pico a -0.1 dBFS y lo sometemos a la codificación
AAC de iTunes, correremos el riesgo de que se generen picos inter-muestra.
Estos picos no pueden ser detectados por un medidor peak tradicional, y como
resultado, algunos picos que no se detectan en un DAW, podrían generar
sobrecargas en otros dispositivos de reproducción.
Para solucionar esta situación, se
recomienda reducir el nivel del master entre -0.5 y -1 dB, con el propósito de
que el archivo codificado no presente dichos picos inter-muestra y así
garantizar que no se generarán sobrecargas en nigún sistema de reproducción.
Compresión
Al igual que con la codificación mp3, los
masters que no son sobrecomprimidos, se traducen mejor al formato AAC. Por este
motivo, es importante masterizar buscando conservar el rango dinámico del
material original de la mezcla.
Roll
off de agudos
Al codificar el archivo masterizado, es
recomendable probar aplicando un roll off de agudos a partir de 16 kHz. Los
codecs constantemente mejoran la calidad del audio y la tecnología del formato
AAC es bastante eficiente al generar una respuesta de frecuencias balanceada,
por lo que en el futuro esta medida llegará a ser innecesaria. Por el momento,
lo recomendable es codificar con y sin el roll off, a fin de probar ambos
resultados y decidiar cuál es el más óptimo.
iTunes
Soundcheck
Finalmente, debemos considerar que iTunes
emplea el algoritmo de normalización de volumen llamado Sound Check, mediante el cual toda la librería se reproduce al
mismo nviel. Estos datos de normalización se almacenan en la etiqueta ID3 de
cada canción, de manera que los archivos con volúmenes extremos y rangos
dinámicos estrechos no se reproducen al mismo volumen en iTunes, sino que
suenan a un volumen menor que otras canciones cuya compresión es menos
agresiva.
Si empleamos estos trucos, lograremos
resultados óptimos al masterizar material para ser distribuido en iTunes.
Recordemos que estas recomendaciones son lineamientos y están sujetos a los
cambios en la tecnología de codecs, por lo que nuestro oído siempre será el
mejor juez para discernir si los resultados obtenidos en la codificación son
efectivos. Además, debemos tomar en cuenta que para que nuestra música esté
disponible en iTunes, es necesario tener un contrato con una discográfica
importante, o en el caso de los lanzamientos independientes, contratar los
servicios de un distribuidor digital como TuneCore,
CD Baby, DistroKid, ReverbNation o cualquier otro de los listados en el
portal de socios musicales de iTunes, o “iTunes Music Partners”. Finalmente, no
es recomendable codificar a frecuencias de muestreo superiores a la del
material original. Por ejemplo, si la mezcla y la masterización se realizan a 44.1
kHz y la codificación a AAC se configura a 48 kHz, lo único que lograremos es
crear un archivo más grande de lo que es debido, pero no se producirá un
aumento en la calidad del sonido.
Reto
Realiza una
masterización con las recomendaciones indicadas, exportando el material en
formato AAC de 256 kbps.