Transcripción
¿Es posible masterizar con audífonos, o con
monitores que no sean de super alta resolución?
La masterización requiere tomar decisiones
precisas. Si nuestro sistema de monitoreo no ofrece una altísima precisión, no
seremos capaces de aplicar el procesamiento necesario para corregir problemas o
resaltar las virtudes sonoras del material. Sin embargo, en algún momento nos
podríamos ver forzados a trabajar fuera de un ambiente profesional de
monitoreo. Analicemos algunas implicaciones de hacerlo.
Masterización
con monitores no especializados
Uno de los mitos más persistentes en el
mundo de la postproducción musical, dice que es mejor mezclar y masterizar con
monitores que tengan un rendimiento más cercano a los sistemas de sonido
empleados por los consumidores. Esto es falso, por un simple motivo: eficiencia
en la traducción. Veamos lo que opinan dos aclamados ingenieros de
masterización al respecto.
Bob Katz, nos dice:
“Todos los días veo ingenieros de mezcla
cambiando entre monitores y tratando de adivinar cuál es el que les dice la
verdad; mientras que otros están siendo engañados por los monitores que les
brindan más información en un momento dado. Usar el monitor con el sabor del
mes tiene una influencia sobre las decisiones de mezcla del ingeniero, pero el
próximo mes, algún otro monitor no lineal será promocionado y llegará el
momento de cambiar con la moda. Es hora de dejar de seguir modas y cambiar
hacia la precisión”.
Figura 5.25. Bob Katz - el
monitor del mes
Por su parte, Glenn Meadows opina lo
siguiente:
“El mayor problema es cuando los ingenieros
dudan de lo que están escuchando y tratan de corregir problemas relacionados
con el monitoreo o el cuarto. En estos casos no hay un ancla...
Como ingeniero de masterización, tal vez la
mayoría de mi trabajo consiste en emplear una curva de corrección para extraer
lo que el ingeniero estaba escuchando”
Figura 5.26. Glenn Meadows
- monitoreo
Analicemos algunos argumentos en contra de
usar monitores de baja resolución para masterización. Las mezclas realizadas en
dichos monitores presentan coloración con las siguientes características:
● Exceso de potencia en el bombo,
probablemente causados por resonancias de la consola, así como inestabilidad en
el ambiente near-field
● Carencia de nivel en la voz
principal, cada por acumulación acústica central en ambiente near-field
● Exceso de nivel en la
reverberación, provocado por monitoreo de baja resolución y ambientes de
monitoreo ruidosos
● Nivel carente del instrumento
grave en comparación con el bombo, lo cual generalmente sucede por reducciones
en las frecuencias medias-bajas provocadas por el combfiltering
que se produce con los rebotes del sonido en la consola o por la respuesta de
frecuencias imprecisa de los monitores
● Exageración de la presencia o
el rango agudo del espectro cuando se trabaja en sistemas de monitoreo que
obscurecen la imagen y tientan al ingeniero a emplear ecualización aditiva en
dicho rango
● La separación estéreo
excesivamente estrecha, producto del efecto de separación exagerado que
provocan los monitores near-field
Por todos estos motivos, nuestro objetivo
como ingenieros de masterización, debe ser trabajar con sistemas de monitoreo
de alta resolución, o como mínimo, trabajar en un ambiente con un nivel bajo de
ruido y un juego de monitores lo más preciso posible.
Masterización
con audífonos
Por lo general, los audífonos permiten
escuchar detalles. Esta es su mayor fortaleza. Los ingenieros de masterización
emplean los audífonos como un tipo de control de calidad, que les permite
escuchar los detalles más sutiles. Son como una lupa distorsionada que permite
aumentar el tamaño, pero presenta descoloración en la imagen.
Por tal motivo, debemos tener presente la
carencia inherente de los audífonos en la percepción del espectro estéreo y de
las frecuencias bajas. Además, los audífonos provocan distorsión en la
percepción lineal de frecuencias, por lo que cualquier ajuste que implique
cambios en la profundidad o amplitud estéreo se deben realizar con monitores.
Por otro lado, al trabajar con audífonos se tiende a aumentar el nivel de
salida, con lo cual las sesiones de trabajo largas son más extenuantes, en
comparación a trabajar con audífonos. Finalmente, es útil obtener un criterio
de cómo suena el producto final en audífonos, pero usarlos para trabajar el
master realmente no constituye una referencia veraz en términos de la
traducción eficiente del sonido a diferentes sistemas de reproducción.
Todo lo anterior sugiere que debemos
recurrir a los audífonos solamente cuando sea necesario escuchar detalles, y
teniendo prsente que ellos presentan una imagen engañosa, de modo similar a los
monitores tipo near-field: ambos dispositivos provocan que tomemos decisiones
incorrectas de procesamiento. Para trabajar en masterización, como mínimo es
requerido emplear monitores mid-field con un
subwoofer, y contar con un ambiente acústico que permita conservar la
estabilidad acústica del sonido.
Reto
Obtén la mezcla
final de un álbum, y masterízala en tres ambientes distintos: primero con
audífonos, segundo en un estudio casero con monitores tipo nearfield y
finalmente en un estudio profesional que ofrezca monitoreo midfield o full range
con subwoofers, idealmente pasivo.