Transcripción
Continuemos con la historia de la edición.
Era de la cinta digital
Las tecnologías de grabación digital iniciaron su desarrollo en la década de 1960. Pero no fue sino hasta dos décadas más tarde, que los avances permitieron el uso de cinta digital multipista en sistemas que permitieron la aplicación de las mismas técnicas de edición, que las utilizadas en la cinta magnética. Estos sistemas fueron desarrollados por compañías como Sony. Veamos algunas fotos de un documento promocional de 1984, el cual demuestra un sistema completo de grabación digital que incluye la tecnología DASH, o, Digital Audio Stationary Head.
Documento PDF, Sony: sistema de grabación digital, 1984
La similitud entre las técnicas de edición magnética y digital fue importante, ya que facilitó la transición de la industria hacia los sistemas digitales., los cuales contaban con una ventaja: los niveles de ruido eran significativamente menores. Esto permitía realizar transferencias de una grabadora a otra sin el aumento del piso de ruido inherente de la cinta magnética. Además, al utilizar cinta digital se eliminan las dificultades relacionadas con los efectos conocidos como "wow" y "flutter" de los medios magnéticos, relacionados con modificaciones de tono, producto de la velocidad de reproducción de la cinta.
Era digital: grabación en disco duro
Años más tarde ocurrió una transición. El medio de grabación dejó de ser cinta y pasó a ser el disco duro con sistemas como RADAR de Otari, desarrollado en 1993 y precursor del sistema moderno llamado RADAR Studio. Estos sistemas se basan en la tecnología de acceso aleatorio. De ahí se deriva su nombre: Random Access Digital Audio Recorder.
Figura 1.17. Otari RADAR
Figura 1.18. iZ RADAR Studio
Acceso aleatorio (Random Access)
El acceso aleatorio marcó una gran diferencia en términos de edición, ya que permitía realizar cortes y mover material sin realizar modificaciones físicas en el medio de grabación. Así nació lo que se conoce como edición no lineal o NLE por sus siglas en inglés. La NLE redujo los tiempos para lograr resultados y aumentó la precisión de la edición, lo cual generó un gran cambio en la manera de producir música y audiovisuales. Sin embargo, los sistemas de edición no lineal presentaban dos desventajas: la tecnología tenía capacidades limitadas y su costo eran sumamente alto. Por ejemplo, el sistema RADAR podía grabar alrededor de 8 minutos a 24 pistas en un disco de 1Gb. A inicios de la década de 1990 un disco duro de 1Gb podía costar hasta $1000. Calculando la inflación, actualmente este precio se aproximaría a $1800.
Era Actual: El DAW
Las grabadoras de acceso aleatorio tenían dos desafíos: la capacidad de procesamiento computacional y el costo de los discos duros. Para finales de la década de 1990, ambos se resolvieron con la evolución de los sistemas computacionales. Esto facilitó el camino para el posicionamiento del DAW, que venía evolucionando desde finales de los años 70. La presentación visual de la forma de onda en pantalla, junto con las herramientas de edición no lineal y la precisión del puntero del mouse, convirtieron al DAW, en el ambiente para edición de audio más utilizado alrededor del mundo.
Analógico vs. Digital
El DAW se ha convertido en el sistema estándar, presente en la mayoría de estudios de todo rango alrededor del mundo. Algunos estudios utilizan grabadoras de cinta multipista como parte de un sistema híbrido que incluye el uso del DAW. Además, existe una tercera categoría de estudios que se mantienen trabajando exclusivamente con equipo analógico, con el fin de responder a un segmento del mercado que prefiere el sonido de dicho formato.