Transcripción
Continuemos examinando los tipos de compensación que el productor puede negociar, cuando el artista carece de un contrato discográfico.
Tarifa fija por canción
Establecer una tarifa fija por canción es mejor que cobrar por proyecto, ya que ejerce presión sobre el artista, según la cantidad de canciones que desea incluir, lo cual permite a la vez reducir la cantidad de trabajo y la prolongación del proyecto. Dicha modalidad incluye el mismo tipo de análisis que la tarifa fija, pero es posible obtener más detalles. Por ejemplo, una canción que requiere grabar una sección orquestal podría ser más costosa que una donde solo se incluye al cantante y a un pianista. Asimismo, esta modalidad evita riesgos. Por ejemplo, al cobrar por proyecto, el artista podría solicitar incluir canciones o sustituirlas, lo cual puede generar pérdidas financieras para el productor. Al cobrar por canción, se evitan tales pérdidas, ya que incluir una canción nueva o cambiarla por otra implica analizar su costo e incluir dichos rubros en la estructura de pago.
Tarifa por hora
Cobrar por hora es la modalidad más segura, en términos de sacar un máximo provecho del tiempo invertido en un proyecto. Lo anterior es particularmente cierto cuando se producen retrasos imprevistos; por ejemplo, al invertir una semana adicional grabando overdubs o mezclando. Dicho tipo de tarifa ayuda al cliente o artista a mantenerse enfocado en aprovechar el tiempo de modo efectivo.
Compensación condicional
Al igual que con el abogado, la compensación condicional implica trabajar sin cobrar en un proyecto promisorio, y obtener ganancias proporcionales al resultado favorable que el trabajo del productor genere, en la carrera del artista. Dicho tipo de tarifa es utilizado, más que todo, por productores que están iniciando sus carreras. Se le conoce también como pago especulativo. Básicamente, si el artista logra ser exitoso y generar ganancias, obteniendo un contrato discográfico, el productor recibe el pago de su tarifa, puntos o ambos. En algunos casos incluso, el productor puede agregar cláusulas que le garanticen trabajar en las grabaciones que el artista realice bajo su nuevo contrato discográfico. Sin embargo, las posibilidades de que esto ocurra son, por lo general, muy bajas, lo cual significa que, en la mayoría de los casos, el productor no obtiene ganancia alguna, más allá de la experiencia laboral. Dado este riesgo, el productor obtiene la potestad para negociar dos cosas:
• Una tarifa más alta de lo que habitualmente cobraría. Mucho más alta. Por ejemplo, cobrar el doble de su tarifa fija habitual, negociar un 50 o 100% de las ganancias por las ventas del material o negociar un porcentaje de las ventas de tiquetes para los conciertos, durante un plazo definido.
• La firma de un documento en el que el artista confirme que le pagará determinada cifra, cuando se cumplan las circunstancias negociadas. Es recomendable que un abogado redacte y confirme la validez legal de tal documento. No obstante, contratar un abogado podría representar un costo que ninguna de las partes estaría dispuesta a asumir. Si esto ocurre, como mínimo, se debe redactar un acuerdo de compensación condicional. El documento especifica cinco detalles:
i. Las canciones que están siendo trabajadas
ii. El monto o porcentajes de compensación acordados
iii. El evento o circunstancia que genera la obligación de pago
iv. El plazo de tiempo después del cual el productor debe recibir su compensación
v. La forma de pago.
En el siguiente ejemplo, podemos ver una plantilla. Los datos entre paréntesis se completan, según la información específica del proyecto. Además, el productor debe supervisar celosamente que su nombre se incluya en los créditos del material discográfico. Esto puede convertirse en una gran herramienta para conseguir trabajo, si el artista se vuelve exitoso.
Figura 8.9. Acuerdo de compensación condicional: ejemplo
Cuando el artista carece de contrato discográfico, el productor debe analizar cuidadosamente su situación y definir el tipo de compensación que le permita maximizar sus beneficios y oportunidades. Además, es posible combinar cualquiera de estas cuatro modalidades, para ofrecer al artista una estructura de pago flexible.