Transcripción
En la actualidad, contamos con una amplÃsima gama de herramientas de grabación de calidad y a precios razonables. Dichas facilidades modernas son dadas por sentado; no obstante, durante décadas, los mejores ingenieros de sonido crearon los grandes clásicos de la música con herramientas profesionales muy inferiores a los dispositivos modernos de consumo. Por lo que es preciso hacer un breve recorrido por la historia de la grabación.
Los primeros dispositivos de grabación eran aparatos cientÃficos utilizados para estudiar ondas sonoras. Un ejemplo es el fonoautógrafo, creado por Leon Scott en 1857. El fonoautógrafo consistÃa en un cono que se encargaba de recolectar las ondas de sonido, redirigiéndolas hacia una membrana que vibraba debido a la acción de la onda. A su vez, la membrana se encontraba unida a un sistema de palancas con un estilete. La punta del estilete creaba surcos en un cilindro rotativo recubierto con negro de carbón. De esta manera, se creaba un registro del sonido.
Figura 1.4: Diagrama de un fonoautógrafo
El fonoautógrafo realizaba grabaciones de muy corta duración, por lo general menos de un segundo. Además, carecÃa de la sensibilidad suficiente como para que dispositivos modernos fueran capaces de reproducir sonidos a partir de sus grabaciones.
Alexander Graham Bell creó una curiosa variación del fonoautógrafo, utilizando un oÃdo humano real, proveniente de un cadáver. Unió un estilete al tÃmpano, una membrana en el oÃdo medio, encargada de responder a la presión ejercida por las ondas de sonido.
En 1877, Thomas Alva Edison introdujo el fonógrafo, dispositivo similar al fonoautógrafo de Scott, pero con un cilindro recubierto de papel de estaño, sobre el cual una aguja creaba surcos.
Tanto el fonoautógrafo como el fonógrafo son dispositivos de grabación mecánica, por lo cual su fidelidad es considerablemente baja. No fue sino hasta 1924 que se desarrollaron métodos de grabación eléctrica. Esto abrió la posibilidad para la utilización de micrófonos. El micrófono recibe una señal acústica y la transforma en energÃa eléctrica, por medio de métodos que estudiaremos más adelante.
En el sistema de grabación eléctrica desarrollado por Western Electric en la década de los años 20, era amplificada y luego utilizada para alimentar cabezales electromagnéticos, los cuales creaban surcos en discos.
Figura 1.5: Diagrama de conexión de la grabación eléctrica
En la década de los años 50, se popularizó el uso comercial de sistemas de grabación y reproducción basados en cinta magnética. La señal eléctrica proveniente de micrófonos era amplificada y alimentaba cabezales que reorientaban partÃculas magnéticas contenidas en una cinta de PVC.
Figura 1.6: Cabezales de un sistema de grabación magnética
Todos los dispositivos mencionados anteriormente son métodos de grabación analógicos. Los primeros sistemas de grabación digital aparecieron durante la década de los años 70. Durante esta época, apareció la conversión analógico-digital por modulación de código de pulsos o PCM, por sus siglas en inglés. La información digital fue almacenada en cintas magnéticas y, posteriormente, en discos ópticos, de los cuales el ejemplo por excelencia es el disco compacto.
Los primeros sistemas de grabación no contaban con la capacidad de registrar más de una señal a la vez, por lo que se utilizaba un único micrófono colocado en el centro de la sala de grabación. Los músicos se ubicaban alrededor del micrófono y ejecutaban la canción. El proceso de mezcla consistÃa en ubicar a los músicos ya fuera, lejos o cerca del micrófono, dependiendo del nivel deseado de cada instrumento en la grabación final.
Durante la década de los años 60, artistas como The Beatles, lanzaron grabaciones hechas con sistemas de grabación multipista. Esto permitÃa a los ingenieros un grado de control muy superior sobre la mezcla final. En la actualidad, todos los estudios profesionales de producción musical utilizan sistemas de grabación multipista, donde la información resultante es almacenada de manera digital en una computadora.
Transductores
Un transductor es un dispositivo que transforma energÃa de una forma a otra. Las turbinas eólicas son un ejemplo de transductores, pues transforman la energÃa cinética del viento en energÃa eléctrica.
Los micrófonos también son transductores, pues transforman energÃa acústica en eléctrica. Por su parte, los parlantes transforman energÃa eléctrica de vuelta a energÃa acústica. Tanto los micrófonos como los parlantes son clasificados como transductores electroacústicos.
En la cadena de flujo de señal de un estudio, los transductores suelen ser el eslabón más débil. Con la tecnologÃa actual, el proceso de conversión de energÃa de una forma a otra, siempre conlleva pequeñas alteraciones de la señal. Estas alteraciones se manifiestan como irregularidades en la respuesta de frecuencias, ruido y distorsión.
Estas modificaciones producen la coloración de la señal. No obstante este fenómeno no debe ser visto como algo estrictamente negativo, pues en la mayorÃa de las ocasiones, muchos ingenieros utilizan modelos especÃficos de micrófonos para distintas aplicaciones, precisamente por la coloración de la señal que aportan. Por ejemplo, el AKG/Telefunken C12 es un micrófono sumamente popular para la captación de pianos acústicos.
Por el contrario, al elegir parlantes para el monitoreo en estudio, se suele preferir dispositivos con la menor coloración de la señal posible, pues se desea escuchar la señal grabada como esta realmente es.
Resumiendo, la coloración de la señal puede ser deseable en equipo de grabación, mezcla y mastering, pero no en dispositivos utilizados para la reproducción del material.