Transcripción
La escala Bebop y la tonalidad mayor, en general, representan un abanico muy amplio a la hora de combinarse con los recursos de improvisación. En el caso de los recursos melódicos, es muy fácil utilizarla, ya que tiene una variedad de notas que podemos utilizar a nuestro gusto, siempre recordando la nota disonante que posee y aprendiendo distintas ideas melódicas, con el fin de utilizarlas como recursos para embellecer la improvisación.
Hay distintas formas melódicas de embellecer una improvisación, interpretación o hasta cuando se trata de composición personal. Este abanico de posibilidades se encuentra entre:
• Arpegios
• Saltos
• Resoluciones a diferentes grados de la escala
• Utilización de la sensible para resolver
La melodÃa debe ser pensada como si fuéramos un instrumento melódico. El piano tiene esa posibilidad, y no porque estemos tocando una sola nota a la vez quiere decir que el trabajo es menor, sino que hay que pensar más en las progresiones que estamos tocando con las notas.
Los arpegios, como sabemos, son grados especÃficos de la escala, tocados de forma individual. Generalmente, son los mismos que se tocan en los acordes, pero se toca una nota a la vez. Por ejemplo, si tenemos un acorde de séptima mayor, tocarÃamos en este orden: tónica, tercera mayor, quinta justa y séptima mayor.
La idea de un arpegio es comenzar desde la tónica y terminar en ella. Sin embargo, vamos a intentar comenzar desde otro grado, para darle un nuevo aire a la pieza. Por ejemplo, si nos encontramos en Do mayor, el arpegio es de Do, Mi, Sol, Si. También podemos utilizar notas cromáticas de paso, si es necesario.
Por ejemplo:
Figura 7.3. Arpegios
Audio 7.3. Arpegios
Audio 7.3. Arpegios
Los saltos consisten en lo que dice su nombre: saltar de una nota a otra. Cuando hablamos de un salto, hablamos de una distancia entre las notas de un arpegio. La distancia mÃnima del salto debe ser una quinta, es decir, si estamos en Do y saltamos a Sol, esto se puede considerar un salto. Sin embargo, el salto también puede ser de otros intervalos, como la sexta, séptima, octava, novena, y asà sucesivamente.
Por ejemplo:
Figura 7.4. Salto
Audio 7.4. Salto
Audio 7.4. Salto
Este salto que podemos observar es un salto de sexta. Lo utilizamos para volver a tomar la tercera del arpegio, es decir, Mi, y retomar el arpegio.
Las resoluciones se refieren al final de las frases que componen una improvisación. Respecto a este punto, no es necesario que siempre terminemos en la tónica: podemos terminar o resolver una frase en el tercer o quinto grado. Es esta forma:
Figura 7.5. Resolución a la tercera
Audio 7.5. Resolución a la tercera
Audio 7.5. Resolución a la tercera
En la figura observamos de qué manera la utilización del cromatismo, es decir, de los semitonos, nos ayuda a resolver en la tercera.
Ahora, veamos cómo resolver a la quinta:
Figura 7.6. Resolución a la quinta
Audio 7.6. Resolución a la quinta
Audio 7.6. Resolución a la quinta
En esta figura, observamos que la resolución a la quinta no se encuentra en el final, pero que tal resolución también se da por cromatismo.
La sensible se refiere al séptimo grado de la tonalidad. La sensible, al igual que la quinta, poseen función de dominante, es decir, crean tensión que debe ser liberada hacia la tónica, la cual dará la sensación de descanso. Esta resolución se puede utilizar al final de la improvisación o a las frases individuales.
Figura 7.7. Uso de la sensible
Audio 7.7. Uso de la sensible
Audio 7.7. Uso de la sensible
AsÃ, todos estos recursos melódicos pueden ser utilizados cuando improvisamos con la escala Bebop o con cualquier otra escala.