Transcripción
Los consumidores tienen gran
variedad de imágenes de sà mismos o percepciones de la propia identidad, las
cuales están ligadas estrechamente con su personalidad, ya que los consumidores
tienden a comprar aquellos productos y a preferir aquellas tiendas cuyas
imágenes o personalidades coinciden con la imagen que ellos tienen de sÃ
mismos. En esencia, los consumidores tratan de describir su propia personalidad
en función a las marcas de su preferencia.
Se dice que las personas en
general cuentan con una personalidad en base a sus genes y experiencias
vividas. Pero lo más correcto es saber que las personas tienen diversas
identidades a la vez. ¿Por qué puede suceder esto? debido a los grupos de
referencia, es decir, los amigos, compañeros de clase, familia, trabajo, entre
otros; cada uno cumple diferentes funciones, por lo que el comportamiento que
presente el individuo en cada grupo puede ser diferente, y las personas que le rodean
pueden considerar su comportamiento como algo inusual. Es por eso que a las
personas se les considera con identidades múltiples, porque su papel
fundamental cambia dependiendo del ambiente o situación que le rodee.
En esta sección, vamos a estudiar
las múltiples identidades, la composición de la imagen propia, la identidad
extendida y la alteración de la identidad.
·
Múltiples
identidades:
Un mismo individuo puede actuar de
diferentes maneras, al momento de interactuar con distintas personas que le rodeen
y también en diversas situaciones. Es probable que se comporte diferente
estando con sus seres queridos más cercanos, que estando en el trabajo o cuando
está compartiendo con sus amistades. Es más, puede actuar de la misma manera en
todas las situaciones, sin adaptarse a la que está viviendo, puede considerarse
como sÃntoma de que la persona no es normal o no está sana.
·
La
composición de la imagen de sà mismo:
Los productos y las marcas tienen
un valor simbólico para los consumidores, quienes los evalúan en base a la
consistencia o congruencia con sus respectivas impresiones personales o
imágenes de sà mismos, eligiendo productos y marcas que, a su juicio, tienen
imágenes o personalidades congruentes y evitan los que no concuerdan con ellos.
Los diversos tipos de imagen de
sà mismo son:
-
Imagen real de sà mismo: como se ven
realmente.
-
Imagen ideal de sà mismo: como le
gustarÃa lucir y verse a sà mismo.
-
Imagen social ideal de sà mismo: como
quieren que las personas los vean a ellos.
-
Imagen esperada de sà mismo: expectativas
de como desean y esperan verse.
·
Identidad
extendida:
Puede considerarse que las
posesiones de un consumidor, es decir, aquellos objetos que considera propios;
confirman y extienden su autoimagen. Gran parte de las emociones humanas,
pueden estar relacionadas con las posesiones valiosas consideradas como
extensiones de la propia identidad.
Las posesiones pueden extender la
imagen de diferentes maneras: en forma real, aceptando que la persona haga
cosas que en otras condiciones le habrÃa sido muy difÃcil o imposible llevar a
cabo; en forma simbólica, permitiendo que la persona se sienta mejor o más
grande; al conferir un estatus o rango, provocando sentimientos de inmoralidad por el hecho de ceder
propiedades valiosas a los miembros más jóvenes de la familia.
·
Alteración
de la identidad:
Muchas veces los artÃculos y
productos que se encuentran en el mercado, influyen en la modificación y
cambios de la apariencia que tienen los individuos, creando una imagen que se desea, y por lo
tanto, mejorando sus identidades.
Los consumidores, a pesar de
tener múltiples identidades, las cuales varÃan dependiendo del ambiente que tengan
a su alrededor, necesitan identificarse e individualizarse a través de una
imagen propia. A partir de esa imagen que cada persona posee de sà mismo es que
los productos se adquieren, estos mismos pueden representar esa imagen, si
coinciden con la personalidad y los rasgos que el individuo cree y dice tener.
Es por eso que en la comunicación, es muy importante tener claro de qué manera
se ve el consumidor a sà mismo, para asà promover un producto que vaya de acuerdo a las
expectativas y personalidades que el consumidor le asigna a dicho elemento, de
manera que coincida con la imagen que tiene el consumidor de sà mismo.
Cabe mencionar que en distintas
situaciones, el consumidor tiende a seleccionar una imagen diferente de sÃ
mismo, esto con la finalidad de estar en sintonÃa con la situación que vive. La
imagen de sà mismo de un consumidor, es totalmente congruente con el concepto
de marketing, por lo tanto, el mercadólogo con sólo considerar la imagen de sus
consumidores, podrÃa segmentar sus mercados desarrollando y comercializando
productos o servicios que satisfagan las necesidades del segmento.