Transcripción
Para comprender el funcionamiento de una reverberación por convolución, se desarrollará el ejemplo simplificado. Consideremos una fuente de sonido en un espacio cerrado. Cuando la fuente emite un sonido en este espacio, siempre se producen dos reflexiones que constituyen la reverberación. Estas reflexiones llegan al punto de escucha exactamente en el momento y con la amplitud que indica el gráfico provisto, cada vez que se emite el sonido.
Figura 4.9. Ejemplo simplificado de un IR
Cuando la amplitud del impulso aumenta, también aumenta la amplitud de las reflexiones. Lo contrario sucede cuando la amplitud del impulso se reduce.
¿Qué sucede si se emiten dos impulsos dentro de este espacio, cada uno con las mismas características? Pues bien, cada impulso desencadena la misma respuesta con dos impulsos. Ambos impulsos y sus respectivas reflexiones se combinan, produciendo así un sonido de mayor complejidad.
El proceso matemático de combinación de cada una de estas señales es denominado “convolución” en la física y la matemática. Si bien el concepto es relativamente simple, como recién vimos, los cálculos asociados a este proceso alcanzan rápidamente un alto grado de complejidad.
Figura 4.10. Acumulación de dos IR
Consideremos ahora un segundo ejemplo, pero esta vez con un sonido real, por ejemplo, un golpe de redoblante. Toda onda de sonido digital está compuesta por una serie de muestras o samples. Cada muestra corresponde a la amplitud de la onda de sonido original al momento que se tomó dicha muestra. La exactitud de la medición depende del bit depth del sistema, como se estudió en Audio Digital y Psicoacústica.
Podemos corroborar esto al hacer zoom en la onda de sonido en el DAW. Al alcanzar el máximo zoom, notaremos la amplitud de cada muestra individual. En algunos casos, la onda se mostrará como una serie de pulsos, mientras que en otros, será una onda con forma de escalones. Ambas son únicamente representaciones gráficas de la cadena de bits grabada en el disco duro. Las ondas de pulsos y con forma de escalones aparecen únicamente en etapas específicas del proceso de conversión A-D y D-A.
Figura 4.11. Zoom en la forma de onda de un golpe de redoblante
Figura 4.12. Zoom en la forma de onda en un DAW (onda en forma de escalones)
Para nuestro análisis, resulta más sencillo visualizar la onda de sonido digital como una serie de impulsos. Cada uno produce una respuesta con sus respectivas reflexiones en el dispositivo de reverberación. Es aquí donde la complejidad de la reverberación por convolución se vuelve evidente.
Es común que las respuestas a impulsos de las reverberaciones por convolución tengan una frecuencia de muestreo d 96kHz. Por lo tanto, se toman 96 000 muestras por segundo. Cada muestra produce una respuesta con todas sus reflexiones asociadas. Estas reflexiones se combinan con los nuevos sonidos que se emiten y aquellos que aún resuenan en la reverberación. Adicionalmente, es necesario que el dispositivo controle el tiempo de decaimiento de cada una de las miles de reflexiones producidas por cada una de las 96 000 muestras cada segundo. Al combinar todos estos datos, resultan claros los altos requerimientos de procesamiento de las reverberaciones por convolución, por medio de las cuales obtenemos, a cambio, una reverberación artificial realista y convincente.
Al llevar a cabo el proceso de convolución basado en la respuesta a impulso de un espacio específico a una grabación de un instrumento con close miking, el resultado sonoro obtenido se asemeja considerablemente al que se produciría si el instrumento hubiese sido tocado verdaderamente en ese espacio. Esto se debe a que el procesador digital es capaz de calcular cada una de las reflexiones que serían producidas por cada impulso que compone la onda de sonido del instrumento. Todo esto, basándose únicamente en la serie de reflexiones producidas en dicho espacio luego de emitir el impulso; es decir, basándose en su respuesta a impulso.