Los modos semiautomático y manual nos dan la libertad de crear la foto exactamente como la planificamos en nuestra mente. La mayoría de las fotos que se ven en galerías, revistas, exposiciones fotográficas, Flickr, entre otros., y que nos llaman la atención, se hicieron con una cámara réflex, usando el modo manual o modos semiautomáticos.
La diferencia entre el modo automático de una réflex digital y el de una cámara digital compacta es casi inexistente. El modo automático de las réflex es para usarse de vez en cuando, sobre todo en situaciones en las que hay prisa y no podemos cambiar los ajustes manuales. Si en una réflex, el modo automático es el único modo favorito, entonces no se está aprovechando al máximo la capacidad de la cámara. Usarla exclusivamente en modo automático, es prácticamente usar una cámara compacta. Normalmente, la razón principal por la que la gente rechaza estos modos es su aparente complejidad.
Figura 5.8. Dial de modos
Ahora bien, a continuación, se explican los siguientes modos:
• Automático, o “A”: controla totalmente los parámetros de la cámara. También trata de dar valores de velocidad, obturación y sensibilidad adecuados a la escena que tengamos. Si la cámara tiene flash incorporado, puede dispararlo si la luz es escasa. En general, los resultados son buenos.
• Programas PIC: son los modos programados con dibujos, retratos, deportes, paisajes, macro y nocturnos. Ajustan la velocidad, sensibilidad y obturación, según variantes incorporadas. Para retratos, hay una apertura grande del diafragma para obtener fondos borrosos; además, en ocasiones, suaviza la piel. En deportes, se utiliza más velocidad de obturación para controlar la acción; de manera que, si se activa el autofoco continuo, la cámara permite tomar series de fotos. En macro, se ajusta la velocidad y apertura para evitar fotos movidas y borrosas. Para nocturnos o escenas con poca luz, puede o no utilizarse flash. Y para paisajes, este modo permite tener toda la imagen nítida.
• Automático Creativo, o “CA”: es similar al modo automático, con la diferencia de que nos permite controlar, según el modelo, algunos parámetros, tales como el flash, el diafragma, entre otros. Es también más complejo que el automático y programas PIC, pues ofrece mejores resultados, gracias a la posibilidad de hacer algunas correcciones.
• Prioridad al Diafragma, o “AV”: también se le conoce como prioridad a la apertura. En este modo, controlamos el diafragma que queremos utilizar, el balance de blancos, el flash y otras cosas. Según sea el modelo de la cámara, esta puede ajustar la velocidad. Es un modo adecuado para situaciones en que es imprescindible la profundidad de campo. Más adelante, veremos este concepto.
• Prioridad a la velocidad “Tv” o “Sv”: con este modo, controlamos la velocidad y otras cosas. Según sea el modelo de la cámara, esta puede escoger la apertura del diafragma. Asimismo, es útil para fotografiar animales, niños, deportes, entre otros.
• Manual, o “M”: con este modo, controlamos todos los parámetros, según nuestras necesidades y experiencia. Permite también el control total de la imagen final, lo cual es útil cuando no queremos dejar nada al azar o, por ejemplo, trabajamos en un estudio fotográfico. Además, produce mayor satisfacción, ya que nuestra creatividad es la que elabora la imagen.
El modo automático es ideal para situaciones en las que tenemos prisa, ya que la cámara modifica todo de manera estándar, según lo que ve. En cambio, en el modo semiautomático, la cámara nos permite solamente controlar algunos ajustes y modificar los demás, en función de la escena o del modo. Por último, en el modo manual M, la cámara réflex nos cede el control total y absoluto de todos los ajustes, tales como apertura, velocidad, sensibilidad, flash o balance de blancos.