Transcripción
Quienes se inician en la mezcla, en la búsqueda de alcanzar los resultados que desean, suelen aplicar compresión a muchos canales, utilizando modelos específicos de compresores. Es incorrecto pensar que el secreto para una buena mezcla consiste en los modelos de dispositivos que se utilizan. A decir verdad, el camino hacia una buena mezcla consiste en la toma de decisiones con buen criterio y la pericia técnica necesaria para ejecutarlas.
Es importante escuchar las grabaciones con atención y luego decidir qué instrumentos necesitan ser comprimidos y cuáles no. Para esta decisión, se debe tomar en cuenta el género musical. Algunos se benefician de preservar más dinámicas que otros. Nótese que hablamos de dinámicas de interpretación, tales como piano, mezzoforte, forte, entre otros, y no a cambios de volumen involuntarios en la interpretación. Esto último es común en las ejecuciones de músicos inexperimentados.
Un buen instrumentista controla sus dinámicas, de manera que los cambios de intensidad obedezcan a razones expresivas. En estos casos, se puede aplicar compresión para reducir la diferencia entre los grados de intensidad, lograr interpretaciones más estables en cuanto a volumen, e incluso modificar el timbre y aportar carácter.
A menudo, los ingenieros de grabación aplican cierto grado de compresión al grabar, antes de que la señal llegue al convertidor analógico-digital o a la grabadora analógica. En estos casos, se debe ser precavido con la compresión, ya que esta no podrá ser “retirada” del sonido. Esto podría reducir la necesidad de aplicar compresión en la mezcla.
También es importante analizar si es mejor comprimir un instrumento específico o si es mejor automatizar el fader del canal correspondiente. Es común utilizar una combinación de ambas.
Audio 8.1. Voz original
Audio 8.1. Voz original
Audio 8.2. Voz con fader riding
Audio 8.2. Voz con fader riding
Audio 8.3. Voz con compresión
Audio 8.3. Voz con compresión
En ocasiones, la compresión será innecesaria e incluso podría ir en detrimento del sonido e interpretación naturales del instrumento. Asimismo, debemos analizar cuidadosamente la cantidad de dinámicas de la referencia que utilicemos. Géneros como el Jazz, música académica europea y Bluegrass, poseen un amplio rango dinámico.
Algunos ingenieros, tales como Al Schmitt y Moogie Canazio, se inclinan por la automatización de niveles casi por completo. Por esta razón, rara vez emplean compresores. Otros ingenieros, por el contrario, aplican compresión agresiva, pero con criterio. Un ejemplo de los ingenieros que emplean este enfoque es Chris Lord-Alge.
En las audiciones recomendadas, se brindan algunos ejemplos de mezclas realizadas por los ingenieros mencionados. Un buen ejercicio es comparar las dinámicas de cada mezcla. Incluso en las mezclas de los ingenieros que utilizan menos compresores, las dinámicas son controladas y constantes. Evidentemente, las interpretaciones son de músicos de gran nivel. No obstante, esto deja en evidencia que los compresores no son en sí mismos un factor determinante, sino únicamente una herramienta. El criterio del ingeniero le permite alcanzar un mismo objetivo de diversas maneras. En este caso, el control de las dinámicas puede lograrse con fader riding o compresión. El enfoque más común es una combinación de ambas.
Audición recomendada. Dia Desses – Jay Vaquer (Mix: Moogie Canazio)
Audición recomendada. Abre Alas – Ivan Lins (Mix: Moogie Canazio)
Audición recomendada. Summer Breeze – George Benson & Al Jarreau (Mix: Al Schmitt)
Audición recomendada. Sweet Potato Pie – Ray Charles & James Taylor (Mix: Al Schmitt)
Audición recomendada. American Idiot – Green Day (Mix: Chris Lord-Alge)
Audición recomendada. Death To My Hometown – Bruce Springsteen (Mix: Chris Lord-Alge)