Transcripción
No solo los elementos conceptuales conforman un diseño, sobre todo después de mencionar que estos elementos no están ahí realmente o que su presencia se infiere. Existen otros grupos de elementos que le dan vida al proceso de diseñar y que vale la pena conocer.
Elementos Visuales
Cuando los elementos conceptuales se hacen reales, estos se vuelven visuales. Por ejemplo, cuando tomamos un papel para comenzar a dibujar y trazamos una línea, en ese caso, estamos trazando una línea visible para representar una línea conceptual. Como ya mencionamos, cuando vemos una imagen, digamos un cuadrado de color azul, suponemos que los elementos conceptuales están ahí, como líneas y puntos. Sin embargo, al observar el cuadrado, no vemos líneas y puntos, vemos la imagen completa: un cuadrado azul. Es por esto que, cuando trazamos una línea o un punto de forma individual, ya no es un elemento conceptual, sino visual; está ahí, literalmente lo vemos.
En este sentido, los elementos visuales forman la parte más prominente de un diseño, porque son lo que realmente vemos. Así, cuando los elementos conceptuales se hacen visibles, tomando en cuenta los materiales que utilicemos y la manera en que los utilicemos, estos elementos tendrán forma, medida, color y textura, que son los aspectos que definiremos a continuación.
• Forma: este elemento se refiere a que todo lo que puede ser visto posee una forma, la cual aporta la identificación principal en nuestra percepción. Por ejemplo, cuadrado, triángulo, círculo, entre otros.
• Medida: igualmente, todas las formas tienen un tamaño. Ahora bien, el tamaño es relativo si lo describimos en términos de magnitud. Pero, asimismo, es físicamente mensurable. Por ejemplo: grande, mediano, pequeño, entre otros.
• Color: este elemento es de mucha importancia en el diseño. Una forma se distingue de sus cercanías, por medio del color. El color se utiliza en su sentido amplio, comprendiendo no solo los del espectro solar sino los neutros, tales como blanco, negro y los grises intermedios. Asimismo, se toman en cuenta sus variaciones tonales y cromáticas.
• Textura: la textura se refiere a las cercanías en la superficie de una forma. Puede ser plana o decorada, suave o rugosa y puede atraer tanto al sentido del tacto como a la vista.
Elementos de relación
Los elementos siguientes son los de relación. Este grupo de elementos gobierna la ubicación y la interrelación de las formas de un diseño, que son aspectos fundamentales al diseñar. Así como a veces percibimos que a un diseño le faltan elementos o que está muy cargado y es desagradable a la vista, es con este tipo de elementos que encontramos el balance correcto. Algunos pueden ser percibidos, como la dirección y la posición; otros pueden ser sentidos, como el espacio y la gravedad.
• Dirección: cuando hablamos de dirección, esta depende de cómo está relacionada con el observador, con el marco que la contiene o con otras formas cercanas. Por ejemplo: horizontal, vertical, diagonal, perpendicular, inclinada, etc.
• Posición: en este caso, la posición de una forma es juzgada por su relación, respecto al cuadro o la estructura donde se encuentra. Por ejemplo: en la esquina, arriba, abajo, en el centro, etc.
• Espacio: las formas de cualquier tamaño, por más pequeñas que sean, ocupan un espacio. Así, el espacio puede estar ocupado o vacío. Puede ser liso o puede ser ilusorio, para sugerir profundidad.
• Gravedad: la sensación de gravedad no es visual sino psicológica. Así como somos atraídos por la gravedad de la Tierra, tenemos tendencia a atribuir pesadez o liviandad, estabilidad o inestabilidad, etc. a formas o grupos de formas individuales.
Vemos entonces que, tanto los elementos visuales como los de relación, aportan atributos y marcan la diferencia durante la consolidación de un diseño.