Transcripción
Analicemos ahora los controles más comunes que encontraremos en crossovers profesionales. Estudiaremos los controles de crossovers analógicos, en los cuales se basan los crossovers digitales.
Selección de bandas
La mayoría de crossovers tienen una configuración 2-way en estéreo o 3-way o 4-way en mono. ¿A qué se debe esto? Pues bien, en modo estéreo 2-way, cada canal tiene un filtro LPF y un HPF. Es decir, el crossover cuenta con cuatro filtros en total. Estos cuatro filtros pueden ser redistribuidos para crear un crossover 3-way. Un filtro LPF y un filtro HPF seguirán funcionando como tales, para crear las bandas de frecuencias bajas y altas. Luego, los filtros LPF y HPF restantes se combinarán para crear un filtro band-pass, creando así la banda de frecuencias medias.
Figura 11.12. Crossover estéreo 2-way y mono 3-way
Figura 11.13. Combinación de filtros estéreo 2-way / mono 3-way
Se debe evitar cambiar la configuración de bandas mientras los parlantes están encendidos y emitiendo sonido. Si los subsistemas que emiten frecuencias altas llegaran a recibir frecuencias fuera de su rango de operación, podrían dañarse. Para evitar accidentes de este tipo, los crossovers suelen contar con LED que indican la configuración seleccionada, además de incluir interruptores difícilmente modificables por accidente. En crossovers digitales, esta configuración incluso puede protegerse con contraseña.
Selección de frecuencias
Los crossovers permiten modificar las frecuencias en las que se dividen las bandas, denominados puntos crossover o crossover points. Estos puntos pueden ser modificados por medio de pequeños módulos intercambiables en el dispositivo analógico, o por medio de perillas. La desventaja de este último método es que es más fácil modificar la configuración por accidente.
Pendiente
La mayoría de crossovers modernos para sistemas de PA tienen pendientes de 24dB por octava. Este valor se obtuvo de los cálculos del ingeniero electrónico Siegfried Linkwitz en la década de 1970. Linkwitz determinó que, al utilizar esta pendiente, la recombinación de señales acústicas sería más prolija, evitando picos o depresiones en la respuesta de frecuencias del sistema. Por lo tanto, en Estados Unidos, es común referirse a los crossovers con pendiente de 24dB por octava como crossovers Linkwitz-Riley.
Algunos crossovers permiten modificar la pendiente de sus filtros, añadiendo las opciones de 12dB y 18dB por octava. Es importante tomar en cuenta que, con estas pendientes, es más probable que los subsistemas reciban frecuencias fuera de su rango de operación, algo potencialmente dañino.
Algunos crossovers también permiten modificar su alineación, es decir, la pendiente inicial, en el punto en el que inicia la atenuación.
Nivel y Mute
Cada banda suele contar con un control de ganancia independiente. Como en la mayoría de los casos, se recomienda preservar unity gain. No obstante, en algunos casos, podría ser necesario variar el nivel, dependiendo de la sensibilidad del dispositivo que se encuentra después del crossover. En todo caso, los niveles deberían ser similares en todas las bandas. Por esta razón, es ideal que el rango de operación del control de nivel sea relativamente pequeño, alrededor de ±6dB. Así, podremos hacer cambios sutiles y precisos.
Inversión y ajuste de fase
Los crossovers también suelen incluir interruptores de inversión de fase para corregir problemas de polaridad entre los dispositivos del PA. Adicionalmente, podrían incluir controles para ajustar la fase de manera gradual, generalmente entre 0° y 180°.
Estos controles permiten “alinear” cada banda, compensado los posibles desfases causados por los filtros. Estos ajustes de fase no deben ser utilizados para corregir problemas acústicos del venue. Esto podría resultar en una respuesta irregular, con grandes picos en los puntos de crossover en todo el venue, excepto en el punto en el que el ingeniero front of house se encuentra.
Mono
Los crossovers suelen incluir una opción para combinar las señales estéreo a mono, especialmente las bandas bajas. Esto se debe a que el oído humano no es capaz de determinar con precisión la proveniencia de las frecuencias por debajo de 100Hz, por lo que el efecto estéreo es poco útil en este rango de frecuencias. Adicionalmente, se acostumbra mantener las frecuencias bajas al centro de una mezcla, como por ejemplo el bombo y el bajo. Esto contribuye a brindar una sensación de solidez.
Si estamos utilizando más de un crossover, cada uno en configuración mono para operar con tres o más bandas, probablemente se requiera un cable que comunique ambos crossovers. De esta manera, un único conector proveerá la salida mono con la combinación de las bandas bajas de ambos crossovers.