La cuantización de baterías y percusión es un proceso
delicado y vital dentro del marco de una producción musical completa. Su
correcta implementación significa obtener un sonido realista, con groove y, al
mismo tiempo, a tempo. Para alcanzarlo es necesario conocer y manipular
correctamente los tres principales parámetros relacionados con la cuantización:
sensibilidad, intensidad y swing.
La cuantización es un proceso
importante dentro de la secuenciación de una pista MIDI, pero es incluso más
importante cuando se trata de batería y percusión. Uno de los principales
desafíos relacionados con la cuantización de percusión es escoger el valor
rítmico correcto para la pista que estamos cuantizando. Generalmente, la regla
aplicada es que el valor de cuantización mínimo debe ser igual a la subdivisión
rítmica más pequeña del segmento a cuantizar; por ejemplo, si tenemos un pasaje
donde la figura de menor valor es la semicorchea, la unidad de cuantización
debe ser la semicorchea. Si la cuantización es exacta, o “straight”, el sonido
sonará artificial y poco natural; por otro lado, para obtener un sonido más
realista y con el groove de una interpretación en vivo es necesario usar un par
de opciones de cuantización diferentes. La primera es una cuantización exacta
para amarrar bien el pulso y mantener la música a tempo, y el segundo con más
groove, introduciendo pequeños atrasos o inexactitudes en la ubicación rítmica.
Al hablar de cuantización, existen tres
parámetros principales que influyen en el resultado de este proceso:
sensibilidad, intensidad y swing.
Sensibilidad
En la mayoría de los secuenciadores,
el parámetro sensibilidad, o sensivity, comprende un rango entre 0 y 100, donde
el valor 0 indica una cuantización nula, y el 100 indica que todos los eventos
de la región seleccionada serán cuantizados. Cualquier otro valor dentro de
este rango extiende o reduce el área alrededor de la cual cada punto de la
grilla rítmica será influenciada por la cuantización. Cuando el valor está en
100, la cuantización se extenderá 50% antes y 50% después del punto de la
grilla rítmica, lo que atraerá a esa ubicación cualquier valor rítmico ubicado
en ese rango. Si el valor de sensibilidad es de 50, el rango será 25% antes y
25% después; si un evento MIDI no se encuentra en ese rango, no será
cuantizado. En la práctica, es recomendable usar un nivel de sensibilidad entre
50 y 80, lo cual mantiene un buen groove al mismo tiempo que asegura el tempo
correcto de la música.
Intensidad
Mientras que la sensibilidad indica
cuáles eventos MIDI serán afectados por la cuantización, el parámetro
intensidad, o strength, permite controlar qué tanto serán cuantizados esos
eventos. En pocas palabras, la sensibilidad indica cuáles y la intensidad
indica cuánto. Para entenderlo mejor, analicemos tres valores posibles:
- 100:
si ubicamos la intensidad en 100, todos los eventos se moverán al punto de la
grilla rítmica más cercano.
- 0:
si seleccionamos la intensidad en 0, los eventos no serán cuantizados.
- 50:
si ubicamos la intensidad en 50, los eventos se moverán a medio camino entre su
ubicación original y el punto más cercano de la grilla rítmica.
Partiendo de esta premisa, sabemos
que mientras mayor sea el nivel de intensidad, más cerca estarán los eventos
del punto más cercano de la grilla rítmica.
Swing
El parámetro swing permite controlar
el flujo rítmico de una pista de batería o percusión. Si bien el rango de este
parámetro puede variar de un secuenciador a otro, su función principal es mover
cada nota basada en el valor de cuantización seleccionado más cerca de la
siguiente nota, en el caso de valores positivos, o de la nota previa, en el
caso de valores negativos. Por ejemplo, si el valor es el 0%, el efecto será el
mismo que el de la cuantización directa, es decir, todas las notas estarán
perfectamente a tempo. Por otro lado, si el valor es el 100% obtendremos una
sensación rítmica equivalente a un tresillo. Si el valor es el 50%, obtendremos
una sensación rítmica ligeramente más floja o distendida que la cuantización
directa.
Keynotes
- En la mayoría de los secuenciadores, el parámetro sensibilidad, o sensivity, comprende un rango entre 0 y 100, donde el valor 0 indica una cuantización nula, y el 100 indica que todos los eventos de la región seleccionada serán cuantizados.
- Mientras que la sensibilidad indica cuáles eventos MIDI serán afectados por la cuantización, el parámetro intensidad, o strength, permite controlar qué tanto serán cuantizados esos eventos.
Reto
En el secuenciador de tu preferencia, graba o importa
una pista MIDI de percusión y experimenta con los parámetros de cuantización
mencionados en el contenido didáctico, a fin de identificar las diferentes
sonoridades posibles.
Tiempo disponible: 30 minutos.
Conclusión
Conseguir un sonido realista y con
groove en una percusión secuenciada es posible mediante la correcta
manipulación de los parámetros sensibilidad, intensidad y swing. Mediante la
práctica, el arreglista identificará los valores que funcionarán en una producción
musical específica.