Transcripción
Al masterizar, los ecualizadores se emplean
con dos propósitos principales: ajustar el tono, y corregir excesos o
deficiencias específicas en el espectro de frecuencias. Este tipo de
ecualización conlleva un alto nivel de detalle que va de la mano con el nivel
de precisión que el dispositivo ofrece, así como con la capacidad auditiva del
ingeniero que le permite discernir y tomar decisiones. Entonces,
¿Qué características se buscan en
ecualizador para masterización?
¿Es mejor emplear ecualizadores analógicos
o digitales?
Analicemos estos dos tipos de dispositivos,
a fin de encontrar una respuesta que se ajuste a nuestra perspectiva de trabajo
personal.
Ecualizadores
analógicos
Como mencionamos anteriormente, los
ecualizadores en la masterización se emplean, ya sea para ajustar el tono o
para corregir frecuencias. Las características de los ecualizadores analógicos
hacen que sean más eficientes para el primer propósito que para el segundo,
debido a que cada modelo ofrece una coloración sonora particular.
Al seleccionar ecualizadores analógicos,
los ingenieros de masterización buscan esta característica de coloración, en
combinación con diferentes tipos de filtros y formas de campana. Además,
distintos modelos ofrecen diferentes fortalezas y debilidades, lo cual, aunado
a su precio, implica que un estudio con pocos dispositivos analógicos debe
tomar en cuenta la flexibilidad y versatilidad del aparato a la hora de hacer
la compra. Veamos un par de ejemplos.
GML9500
El ecualizador mono dual de 5 bandas modelo
GML9500 de George Massenburg Labs es un modelo especializado para
masterización, con perillas tipo detented, es decir,
potenciómetros con fijadores para todos sus parámetros, que incluyen
frecuencia, ganancia, y factor Q. Ofrece pasos de medio decibel en cada perilla
de ganancia, así como 24 diferentes opciones de frecuencia en cada banda, las
cuales se pueden traslapar.
Figura 4.50. GML9500
Passive
Tube EQ
El ecualizador estéreo Passive Tube EQ de
Manley es otro modelo especializado para
masterización. Presenta el sonido propio de un dispositivo analógico de tubos,
pero ofrece una característica moderada de saturación, y un nivel de control
sumamente estable con sus conmutadores rotativos por pasos que ofrecen 12
posiciones precisas para cada parámetro.
Figura 4.51. Passive EQ
Los ecualizadores analógicos presentan una
gama de posibilidades decoloración sumamente amplia. En la figura podemos ver
algunas marcas y modelos sobresalientes.
Tabla 4.2. Ecualizadores
analógicos
Ecualizadores
digitales
Por su parte, los ecualizadores digitales
para masterización ofrecen la capacidad de aplicar filtros correctivos, gracias
a su sonoridad transparente y a la riqueza de funciones que ponen a nuestra
disposición.
Weiss
EQ1
Existen tres versiones del ecualizador
multibanda Weiss EQ1, la estándar con fase mínima, la que
combina fase lineal y mínima, y el ecualizador dinámico. Sin importar cual se
seleccione, cada modelo ofrece transparencia en su sonido, así como curvas
variadas; desde muy amplias hasta quirúrgicamente estrechas. En términos de
versatilidad, este ecualizador es una excelente elección, ya que ofrece siete
bandas con filtros paramétricos intercambiables, y cada una cubre el espectro
de frecuencias completo.
Figura 4.52. Ecualizador
Weiss EQ1
Plugins
de ecualización
Los plugins de ecualización mejoran todo el
tiempo. Sin embargo, a pesar de que las funciones ofrecidas por algunos modelos
sean comparables con las de los ecualizadores analógicos, muchos ingenieros
profesionales opinan que estos plugins no ofrecen la misma calidad de
resultados que sus contrapartes analógicas. El mayor argumento en contra de los
plugins de ecualización, es su carencia al realizar ajustes en el rango de las
frecuencias altas, tarea que los ecualizadores analógicos cumplen de modo
superior.
Sin embargo, muchos estudios de
masterización emplean plugins de ecualización, y el tipo más popular es el de
fase mínima o lineal. Algunos sobresalientes son:
● Equilibrium de DMG Audio
● Pro-Q de Fabfilter
● Pultec Pro de Universal Audio
Figura 4.53. Ecualizador
Equilibrium de DMG Audio
Figura 4.54. Ecualizador
Pro-Q de Fabfilter
Figura 4.55. Ecualizador
Pultec Pro de Universal Audio
Podemos concluir, que la selección de
ecualizadores para masterización requiere un análisis cuidadoso a fin de
identificar las fortalezas y debilidades de los dispositivos y ponerlas en el
ámbito de aplicación requerido. La única manera de tomar una decisión apropiada
es investigar los detalles técnicos y escuchar el dispositivo funcionando.
Reto
Paga tiempo en
una sala de masterización para analizar cómo funcionan y cómo se escuchan los
ecualizadores del estudio.